La sostenibilidad marca un futuro para la inversión

Domingo García Coto
Domingo García Coto

Un año más, en 2019 ha vuelto a quedar claro que el crecimiento de la financiación sostenible es una tendencia imparable a nivel mundial y que España ocupa un papel relevante en ella. Está en el top 10 en el ránking por volumen de emisión de bonos sostenibles en 2018 y 2019, una posición superior a la que le correspondería por su PIB, según Climate Bonds Initiative y el FMI.

Con datos hasta octubre, en 2019 se han emitido en España cerca de 9.000 millones de euros en bonos sostenibles mediante 15 operaciones realizadas por 12 emisores distintos, tal y como recoge un reciente trabajo publicado en “Cuadernos de Información Económica”. Esto significa multiplicar por 9 las operaciones de este tipo realizadas en 2014 y 2015, lo que da una idea clara del crecimiento exponencial de la financiación sostenible en nuestro país.

Esta tendencia mundial tiene dos peculiaridades significativas en España, relativas al tipo de emisores y de bonos emitidos. Por un lado, estas operaciones no se limitan sólo a las grandes empresas. Sin duda, ésas son las que llevan la voz cantante, pero a ellas se suman cada vez con más frecuencia compañías de menor tamaño. Por ejemplo, en octubre de este año, el mercado de Renta Fija MARF, gestionado por BME, registró su primera emisión de bonos verdes, una operación de 50 millones que llevó a cabo Grenergy. Este tipo de emisiones permite a las empresas diversificar sus fuentes de financiación y acceder a los inversores que se guían por criterios ESG a la hora de componer sus carteras.

Las emisiones sociales y sostenibles registran en España mayor cuota que en el resto de Europa

La particularidad de España respecto a otros países es que aquí la financiación sostenible va más allá de los bonos verdes, los ligados al riesgo climático. También tienen un peso significativo las emisiones sociales y sostenibles. Desde 2018 hasta la mitad de 2019, este tipo de operaciones representaban más del 35% del total, por encima de los niveles ligeramente superiores al 15% que se registran en el resto de Europa. En gran medida, esto responde a que algunos de los grandes emisores de este tipo de bonos en España son las Comunidades Autónomas y el ICO, que tiene una actividad eminentemente social.

El crecimiento de la financiación sostenible va acompañado de un nuevo marco regulatorio en la Unión Europea. Hasta ahora, el mercado de bonos verdes se había desarrollado en Europa siguiendo estándares privados, como los Green Bonds Principles de asociaciones como ICMA o la Climate Bonds Iniciative. Ahora, fruto del Plan de Acción sobre Finanzas Sostenibles de la Comisión Europea, llegan normativas propias para este ámbito. La nueva taxonomía, que ha publicado hace unos meses la UE, incluye las clasificaciones de los bonos verdes, con definición de estándares y métrica homologadas. Era una demanda del mercado que ayudará a clarificar la actividad en este campo, que no dejará de ganar fuerza.

La Renta Variable juega un papel muy relevante en esta área

Aunque lo primero en lo que pensamos cuando hablamos de financiación sostenible sea en los bonos verdes, la Renta Variable juega un papel muy relevante en esta área. BME, como compañía gestora de los principales mercados de capitales españoles, ha sido pionera y persistente en la concienciación sobre este papel para facilitar y promover acciones de inversores y empresas orientadas a la sostenibilidad. En 2008, BME lanzó el índice FTSE 4Good IBEX®, elaborado en colaboración con el gestor mundial de índices financieros FTSE Group.

El FTSE 4Good IBEX® proporciona a los gestores de activos un indicador ISR y una herramienta para el desarrollo de productos sostenibles

Gracias a este índice, los inversores pueden identificar a las compañías que cumplen con los estándares globales de responsabilidad corporativa. En un entorno de creciente demanda de inversiones sostenibles, el FTSE 4Good IBEX® proporciona a los gestores de activos un indicador de Inversión Socialmente Responsable (ISR) y una herramienta para el desarrollo de productos sostenibles. Además, la inversión sostenible es rentable, como demuestra el hecho de que desde su creación en 2008 el FTSE4good IBEX TR® se ha revalorizado un 36%, frente al 18% del IBEX 35®.

En BME mantenemos nuestro compromiso con la financiación sostenible, no sólo como gestora de los mercados de capitales, sino también como empresa, ya que formamos parte de numerosas iniciativas y grupos de trabajo nacionales e internacionales que buscan promover la sostenibilidad y el buen gobierno corporativo.

Domingo García Coto es director del Servicio de Estudios de BME

Publicado en el Informe Anual OFISO sobre la Financiación Sostenible en España en 2019