Impulsar los intangibles para una recuperación sostenible

Los activos intangibles en la recuperación económica
Los activos intangibles en la recuperación económica

Es urgente la recuperación, pero cómo debe hacerse, por dónde empezar y cuáles son las prioridades. La respuesta es fácil y unánime: salvar las empresas y recuperar el empleo, y para ello canalizar los recursos financieros públicos y privados necesarios, y disponibles.

¿Estamos obligados a volver a la situación anterior y sus lastres o es posible una recuperación desde principios distintos?

Sin embargo, el siguiente paso en esta lógica es preguntarse si esa prioridad obliga a intentar únicamente regresar a la situación anterior con sus lastres o, por el contrario, es posible una recuperación que nos lleve a una economía más sostenible, en la que los objetivos dejen de ser la maximización del beneficio a corto plazo y a cualquier precio.

Porque habrá pocas circunstancias como la actual para intentar una recuperación de la riqueza pero desde principios distintos, más humanos, más enriquecedores, mas justos, mas solidarios y con visión a largo plazo.

La tentación de volver a lo de siempre

No es fácil que ocurra así ya que la tentación es volver a lo de siempre, a lo fácil, a la riqueza puramente material, a la optimización del beneficio. Sin embargo, existe hoy un caldo de cultivo adecuado para buscar una nueva economía en la que tengan cabida los valores intangibles y los principios ESG, que se están convirtiendo en una herramienta de medida del valor, entre otras razones, porque el compromiso con la lucha contra el cambio climático y el logro de objetivos sociales reduce los riesgos de las empresas mientras lo contrario lo que reduce es la valoración futura de dichas empresas.

Ya en 2018 lo aseguraba una encuesta de EY al desvelar que más del 80% de los inversores consideran la información no financiera como una herramienta para anticipar riesgos empresariales futuros.

Los activos financieros sostenibles se han mostrado más resilientes

Entonces, el 70% de los encuestados consideraba los criterios ESG en sus decisiones y, en la actualidad, puede decirse que esa circunstancia no ha cambiado sino que se ha reforzado, convirtiendo los activos financieros sostenibles en más resilientes en esta crisis que los activos financieras clásicos o tradicionales.

A ello se suma el impacto reputacional, un factor que cobra una especial relevancia en el escrutinio de la sociedad y los satkeholders sobre el grado de compromiso de las empresas con el futuro y con las amenazas que se ciernen sobre la humanidad, algo sobre lo que la sociedad, la opinión pública y los analistas van a estar muy sensibilizados en el el futuro inmediato tras los temores e incertidumbres a los que la pandemia reciente les ha sometido.