¿Habrá PGE 2021 o patada adelante y seguimos con los de Rajoy?

Frontal del Congreso de los Diputados
Congreso de los Diputados

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez se enfrenta en este otoño a diversos desafíos pero, especialmente, a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2021 (PGE 2021) y la Ley de Acompañamiento, la ley más importante del año porque define cual será la política económica, las prioridades y la capacidad de maniobra del Gobierno. El pasado año ya fue un muro inescalable para Sánchez que se vió obligado a prorrogar los PGE 2018 de Rajoy. La incógnita a despejar ahora es: ¿habrá PGE 2021 o patada adelante y seguimos con los Presupuestos de Rajoy?

Las servidumbres de la negociación de esta ley son siempre abundantes pero mucho más en este momento de inestabilidad política con el añadido de las incertidumbres que plantea la pandemia del coronavirus, que sigue pesando como una losa en la actualidad política, económica y social.

El gobierno de coalición que rige en España genera adicionalmente más dificultades

El gobierno de coalición que rige en España genera adicionalmente más dificultades ya que Podemos añade a las propuestas del PSOE un buen número de demandas de difícil cumplimiento. Se necesitaría un presupuesto como el chicle, capaz de estirarse sin límite, cosa del todo imposible. Los recursos son los que son y en estos momentos especialmente limitados. En todo caso, parece que lo que inicialmente Pablo Iglesias planteaba como exigencias irrenunciables se están diluyendo ante la negativa de Sanchez hasta convertirse en una simple manifestación de intenciones a cambio de mantener la vicepresidencia y los ministerios otorgados a Podemos, allanando el camino para un entendimiento interno dentro del gobierno.

Es cierto que resulta vital para un desarrollo económico estable y sobre todo para dar credibilidad y certidumbre de cara a las instituciones y, los gobiernos europeos e internacionales y los analistas e inversores institucionales.

Dificultades del lado del ingreso

Del lado de los ingresos España tendrá grandes dificultades para mantener siquiera el ritmo de los ingresos del pasado año. Todo lo contrario, las previsiones son nada halagüeñas a tenor de las previsiones de la OCDE y otros organismos que ponen a España en el furgón de cola de la recuperación.

La tentación es la subida de impuestos, con la coartada de que la UE lo viene reclamando. Pero ¿es posible? ¿Cuáles serán sus  consecuencias? ¿mayor recaudación o posible descenso?, ¿qué impuestos se subirían, renta, IVA, ahorro, tecnológicos, climáticos…?

Lo que más les gusta a los políticos de cualquier signo es la parte del gasto, a qué dedicamos el dinero y, porque no decirlo, a quien o quienes beneficiamos con el gasto público: ¿a los ciudadanos y dentro de ellos, los más débiles? ¿a las empresas, a qué sectores, al empleo…?

¿Priorizamos que sobrevivan las pequeñas y medianas empresas, aliviando los estrangulamientos de liquidez y sus necesidades de tesorería?

Y cómo, ¿mediante una ampliación de los subsidios?, ¿con qué límite de territorio y recursos?, ¿más dinero para el desempleo?, ¿priorizando sectores, y cuáles?, ¿el turismo, las nuevas tecnologías, las energías renovables, los coches híbridos o eléctricos, las infraestructuras, la vivienda…? o por encima de todo, priorizamos que sobrevivan las pequeñas y medianas empresas, aliviando los estrangulamientos de liquidez que sufren muchas de ellas, y sus necesidades de tesorería, ¿mediante créditos, ayudas, avales…?

Soga-tira en los gastos

Si el capítulo de ingresos es un corsé ineludible, el de los gastos puede ser actualmente un campo de minas para este gobierno, un capítulo que puede convertirse en un permanente “soga tira” donde los ministros del PSOE tiren hacia un lado y los de Podemos se empeñen en tirar hacia el lado contrario.

Es cierto que en esta dialéctica, como decíamos, el presidente del Gobierno, Pedro Sanchez está imponiendo su criterio frente al de Pablo Iglesias, que se está viendo obligado a ceder para mantener la fuerza que le otorga su vicepresidencia y los ministerios que de él dependen ocupados por miembros de Podemos. Sin embargo, a Sanchez no le basta con que Podemos rinda finalmente sus armas ante el presupuesto ya que la aritmética parlamentaria le obliga a lograr el placet de algunos partidos de la Oposición para la aprobación de los PGE 2021.

Aún no se conocen siquiera sus líneas maestras  y lo poco que se ha difundido se ha visto envuelto en la contradicción de unos y otros ministros

Poco se puede decir acerca de las perspectivas de este segundo escalón de la negociación, una vez lograda la aquiescencia de Podemos, cuando aún no se conocen siquiera sus líneas maestras  e incluso lo poco que se ha difundido se ha visto envuelto en la contradicción de unos y otros ministros: en materia de congelación o no de sueldos de funcionarios, de pensiones, de subidas de impuestos

Añadamos finalmente una dificultad no menos importante a la que deberá dar respuesta el Gobierno: la exigencia de que la Unión Europea apruebe el proyecto de Presupuesto, para el que ya son conocidas algunas de sus exigencias, en particular que no sea expansivo, es decir, que contenga el gasto e incluso eleve los impuestos.

Para todo ello, el Gobierno debe acelerar el paso y comenzar a enseñar la patita si quiere cumplir o como mínimo acercarse a los plazos razonables que deberían cumplirse para la tramitación de los Presupuestos en el Parlamento, excedidos ya en la práctica.

Los protagonistas

La encargada de coordinar la preparación y tramitación del Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2021 será la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, auxiliada por el Secretario de Estado de Presupuestos, del cual dependen tres importantes direcciones generales y un amplio elenco de subdirecciones generales, comenzado por la de presupuestos, que se encarga más directamente de la gestión y del día a día de la elaboración.

La ministra de Hacienda debe firmar una Orden Ministerial reclamando a los restantes ministerios sus previsiones presupuestarias

La tarea que tiene este ministerio es ingente y no admite dilaciones. En situaciones de normalidad, el ministro, en este caso será la ministra, debe firmar una Orden Ministerial en la que reclama a los restantes ministerios que envíen sus previsiones presupuestarias en fechas muy próximas a las que nos encontramos.

Concretamente, la Orden Ministerial firmada por Cristóbal Montoro para la elaboración inicial de los PGE de 2018 solicitaba a todos los ministerios que “deberán remitir a la Secretaría de Estado de Presupuestos y Gastos, antes del 14 de julio de 2017, exclusivamente por medios electrónicos, las propuestas de normas de contenido presupuestario cuya inclusión en el articulado del anteproyecto de la Ley de Presupuestos consideren procedente”.

La complejidad del proceso de articulación del PGE 2021 es aún mayor por la amplitud de las instituciones y entidades que quedan comprendidas en su elaboración: el Estado, los organismos autónomos,  el Sistema de la Seguridad Social, el resto de entidades del sector público estatal; y, con carácter estimativo, los presupuestos de las entidades públicas empresariales, las sociedades mercantiles estatales, las fundaciones del sector público estatal, y aquellas entidades del sector público que aplican los principios y normas de contabilidad del Código de Comercio y el Plan General de Contabilidad de la empresa española; así como otras entidades como las universidades públicas no transferidas o de derecho público.

El PGE es el instrumento fundamental del que dispone un gobierno para expresar y concretar su política económica

La urgencia por disponer de unos nuevos presupuestos reside en que son el instrumento fundamental del que dispone un gobierno para expresar y concretar su política económica y sus planes de futuro, o si se quiere, la forma de contrastar y visualizar si su programa de gobierno está en consonancia con su programa electoral.

Líneas generales

Y este es el programa del PSOE, a modo de guía de lo que serían unos presupuestos si el presidente cumpliera con sus programas:

En términos generales:

-Un modelo de política económica “de crecimiento económico y social que beneficie a los trabajadores y sectores medios de la sociedad”;

-Un cambio estructural del sistema impositivo para incrementar la recaudación sin subir los impuestos a las rentas medias y a los trabajadores;

-Un sistema de recaudación que rompa con la actual situación donde la presión fiscal “se concentra mucho sobre pocos contribuyentes y pocas bases imponibles”, de forma casi exclusiva sobre las rentas del trabajo, en torno a nueve de cada diez euros recaudados, según algunas estimaciones.

Las propuestas concretas

Respecto a la recaudación:

-Desplazar el peso de la carga tributaria, en parte, hacia la riqueza y el uso de recursos naturales finitos;

-Recuperar el principio de equidad, tanto vertical, que pague más quien más gana, como horizontal, es decir que, a igual nivel de renta, tributación similar independientemente de las fuentes de renta.

Respecto al gasto: España tiene un gasto público, en relación al PIB, inferior en cinco puntos a la media de los países de la Unión Europea. Por lo tanto, es imprescindible establecer prioridades.

El proceso de consolidación fiscal exigente obliga a cumplir nuestros compromisos de déficit y comenzar a reducir la deuda.

Contra la no tributación de la riqueza y los grandes patrimonios

Nuestro principal problema es la no tributación de la riqueza y los grandes patrimonios.

Propuestas para combatirlo:

-Incrementar en 5.000 empleados públicos los efectivos de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria destinados a la lucha contra el fraude en los próximos cuatro años;

-Revisar el régimen de estimación objetiva con el objetivo de minimizar el fraude fiscal;

-Modificar la figura del delito fiscal para para hacerla más efectiva. Modificar el artículo 305 del Código Penal para que todos los delitos fiscales sean considerados como graves (pena de prisión de 2 a 6 años y prescripción a los 10 años);

Modificar la figura del delito fiscal para hacerla más efectiva

-Potenciar el papel del Servicio de Vigilancia Aduanera y la coordinación de la AEAT con la Fiscalía, el SEPBLAC y las fuerzas de seguridad del Estado;

-Promover la creación de juzgados especializados en delitos económicos, fraude fiscal y a la Seguridad Social, dotados con medios adecuados y suficientes;

-Elaborar una estrategia de lucha contra la economía sumergida, en particular, la limitación en el uso de efectivo en las transacciones económicas y la estandarización de los sistemas de facturación de las pequeñas empresas;

Acabar con la opacidad de los llamados Tax Rulings

-Apoyar la propuesta de la Comisión Europea de modificación de la Directiva sobre cooperación administrativa en el ámbito de la fiscalidad, para acabar con la opacidad de los llamados Tax Rulings (acuerdos fiscales de los estados miembros con empresas multinacionales o también llamados trajes a medida) y los acuerdos de precios de transferencia transfronterizos, emitidos en los últimos diez años;

-Impulsar y liderar, en el ámbito de la OCDE y del G20, la agenda del BEPS (Base Erosion Profit Shifting) llevada a cabo en el seno de la OCDE que podrían culminar en la negociación de un Tratado Multilateral sobre gobernanza fiscal mundial;

-Impulsar también en el seno de la UE la elaboración de una lista negra de paraísos fiscales, y que las jurisdicciones que aparezcan en dicha lista deben estar sujetas a una lista consensuada de sanciones;

Lista negra de paraísos fiscales y sanciones consensuadas en el seno de la UE

-Apoyar las iniciativas para la mejora de la gobernanza fiscal europea, impulsando la armonización fiscal (en particular del Impuesto de Sociedades);

-Abogar por la creación de nuevo Impuesto sobre la detracción de rentas en abuso de derecho que gravaría con un tipo del 35% los beneficios que las empresas sustraigan del control tributario mediante esquemas de planificación fiscal agresiva.

Reforma impositiva

-Establecer un sistema tributario progresivo en el que aporte proporcionalmente más, quien más riqueza tiene y no solo quien más renta gane:

-Crear una Comisión de Expertos/as que analizará todos los aspectos mencionados y, en el plazo de seis meses, presentarán sus conclusiones sobre cómo mejorar la incorporación de la riqueza al sistema general de tributación.

Mientras tanto:

-Establecer un mínimo común en todo el territorio nacional tanto en el Impuesto de Sucesiones como en el de Patrimonio;

Mínimo común en todo el territorio en el Impuesto de Sucesiones y el de Patrimonio

-Reformar en profundidad el Impuesto de Sociedades, con el objetivo de ensanchar las bases imponibles y elevar la recaudación;

-Revisar las múltiples exenciones y bonificaciones del Impuesto, muchas de ellas de escasa justificación. Entre tanto, se establecerá una tributación mínima del 15% en el Impuesto de Sociedades;

-Rebajar el tipo del IVA a las actividades culturales, como cine, teatro y música;

Revisar exenciones y bonificaciones del Impuesto de Sociedades, y tributación mínima del 15%

-Promover la modificación de la normativa armonizada europea para que se puedan aplicar tipos reducidos a los libros, periódicos y revistas electrónicos o digitales;

puesta en marcha definitiva del Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF)

-Impulsar la puesta en marcha definitiva de un Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF), tal y como ya han acordado once países de la Unión Europea, entre ellos España;

Nuevos impuestos medioambientales que nos acerquen a Europa

-Impulsar una fiscalidad ambiental adecuada que nos acerque a los estándares europeos, con nuevos tributos: Impuesto sobre las emisiones de CO2; Impuesto sobre los óxidos nitrosos (NOX); Impuesto sobre las emisiones de los vehículos de motor: basado en las emisiones potenciales de cada tipo de vehículo, resultará de la fusión de los actuales impuestos de matriculación y circulación; Impuesto mixto sobre residuos industriales y peligrosos o tóxicos; Impuesto sobre residuos de envases, embalajes y bolsas; Además, se reformarán los siguientes tributos ya existentes para hacer de ellos verdaderos impuestos medioambientales; Impuesto Especial sobre Hidrocarburos; Impuesto Especial sobre la Electricidad y Canon de vertidos.