2020: un año del que las finanzas sostenibles saldrán reforzadas

Julián Romero Zarco
Julián Romero Zarco

Estamos asistiendo desde el Observatorio Español de la Financiación Sostenibles – OFISO (*) a infinidad de cosas en el terreno de las finanzas sostenibles, y el dinamismo y el empuje que está ocurriendo alrededor de este ámbito es impresionante. Al comenzar el año seguían sucediéndose vertiginosamente iniciativas de todo tipo: sectoriales, geográficas, profesionales; nuevos compromisos de las empresas, de los Estados, de las Regiones, avances importantes en la regulación.

Y  zas!!, en marzo llega el ataque de la pandemia. Pero bastaron un par de semanas o tres para encajar el golpe y salir de él si cabe con un impulso más decidido y mayor determinación. Los dramáticos efectos negativos del Covid-19 sobre la economía han sido el catalizador para la explosión de los Bonos Sociales, que han pasado de ser el hermano pequeño de las finanzas sostenibles a tomar una escala y una proyección comparable con la referente al medioambiente.

Los Bonos Sociales han pasado de ser el hermano pequeño de las finanzas sostenibles a tomar una enorme escala y proyección

Estamos ante un nuevo año de enorme crecimiento en el volumen de la financiación sostenible, por encima del 35%, sólo en bonos.

Hemos llegado al billón de euros en menos de 3 años

Recuerdo que fue en 2018, cuando anunciábamos que habíamos llegado a los 500.000 millones de euros en emisiones sostenibles, había costado 11 años conseguirlo. Pues bien, hace unas semanas, menos de tres años después de aquel hito, hemos alcanzado los siguientes 500.000 millones para llega a 1 billón de euros, que aún es una cifra pequeña pero se acerca ya al 1% del volumen global de los bonos en circulación. Y sobre todo ofrece un orden de magnitud de la velocidad del cambio.

Por ejemplo, en España, con cifras de septiembre de este año, la emisión de bonos sostenibles representa en torno al 12% del total, un ritmo que dobla el de la media internacional.

Hemos tenido buenas noticias en el reporting, con trabajos muy esperanzadores en la dirección hacia un estándar internacional. Hemos visto innovaciones técnicas por parte de emisiones gubernamentales como en el caso de Alemania, hemos asistido a la aprobación de los Principios de los Bonos asociados a objetivos de sostenibilidad que se suman a los que ya existían para los préstamos.

Crecen los compromisos en las grandes áreas regionales

En el lado de los compromisos, hemos visto como la Unión Europea (UE) ha elevado su compromiso de reducción de la emisión de CO2 de un 40 a un 55% en 2030. China se ha comprometido a ser una economía neutral en carbono en 2060.

Pero si podemos sacar algo positivo de esta gran desgracia mundial, es que, ha sido el factor decisivo en el cambio de liderazgo en Estados Unidos. Y, eso en la lucha contra la emergencia climática nos ofrece la noticia más relevante y esperanzadora del año.

Existen también amenazas

También me gustaría llamar la atención sobre algún factor que en medio de este crecimiento puede suponer alguna amenaza.  Estamos asistiendo a la fractura de algunas líneas que habían formado inicialmente parte del campo de juego, y que limitaban el crecimiento en aras del garantismo. Me refiero al concepto del uso de los fondos, piedra angular del nacimiento y evolución de las finanzas sostenibles, que se ha visto superado por las circunstancias. Es imparable el cambio y la necesidad de que aquellas empresas o sectores “no verdes” tengan un cauce para que participen de este impulso.

Estamos transicionando de los proyectos a las promesas

Pero ojo, esta evolución no deja de ser un gran desafío. Estamos transicionando de los proyectos a las promesas. Es cierto que hay urgencia, la ciencia nos avisa que el tiempo se acaba, pero entre todos debemos buscar que este crecimiento sea robusto y veraz.

Hasta ahora, en un entorno no regulado, construido y liderado desde el mercado, ese gran miedo del greenwashing, o fake green, que se entiende mejor, se ha combatido con gran éxito. Sin embargo, en las condiciones actuales de crecimiento, ese riesgo se está incrementando, y si no trabajamos en la dirección correcta, podemos dañar gravemente la confianza que hasta ahora se ha generado. Y eso debemos de manejarlo con determinación, debemos reforzar si cabe aún más la integridad de las operaciones, los códigos de conducta, la transparencia de los objetivos, generar  desincentivos al Fake Green, etc.. Hay espacio para mejorar en todo ello y debemos ser muy exigentes. En ello estamos…

Saber más acerca del Next Generation Plan de la UE

Probablemente al enumerar algunas de las iniciativas, hechos destacables de estos últimos meses, se habrá echado algo de menos: efectivamente, el Next Generation plan de la UE. El mayor plan de inversiones de la historia de la UE, aprobado inicialmente el pasado mes de julio. Es preciso saber más acerca del efecto que tendrá sobre nuestra economía, sobre nuestras empresas y más relevantes actores financieros.

Esperamos conocer cómo estos fondos permitirán cambiar la estrategia de nuestros sectores productivos hacia un nuevo modelo energético y económico, y seguidamente, si el mercado ofrece todo lo necesario para este cambio de modelo, qué desafíos tenemos por delante para materializar y canalizar el potencial de esos fondos, todo contado desde el binomio inversión-financiacion.

Quiero acabar con una frase muy inspiradoras que encontraréis en las conclusiones del documento con el que se presentó este plan el pasado mes de mayo. “Esta es la tarea que define a nuestra generación. La inversión que hagamos a través de este plan no sólo ayudará a relanzar economías y apoyará a los trabajadores, las compañías y las regiones de hoy, sino que invertirá en nuestro futuro y nos hará más resilientes, para salir de esta más fuertes y avanzados que nunca”.

Julián Romero es Presidente del Observatorio Español de la Financiación Sostenible – OFISO

 

(*) El Observatorio Español de la Financiación Sostenible – OFISO nace como un espacio colaborativo, de conocimiento y de debate con la misión de promocionar, desarrollar y hacer crecer las finanzas sostenibles en nuestro país. Ese espacio está ocupado por una red de profesionales de las finanzas, en el que nos sentamos juntos el sector público y el privado, la gran empresa y la pyme, las instituciones financieras y no financieras y todo el ecosistema que da seguridad, garantías e integridad a este universo, asentado sobre la adopción de los mejores estándares internacionales.