Carta a un ministro para una recuperación sostenible

Juan Carlos Villanueva
Juan Carlos Villanueva

Una cincuentena de empresarios canadienses han firmado una carta abierta al Ministro de Finanzas de aquel país norteamericano, Bill Morneau, tras una reunión organizada por Corporate Knights para potenciar aquellos sectores en los que Canadá tiene un mayor potencial. Los argumentos serían igualmente válidos para trasladárselos a las ministras económicas españolas.

Los empresarios canadienses proponen algo sencillo, de puro sentido común como es un programa de recuperación económica basado en el impulso y potenciación de aquellos sectores y elementos en los que Canadá ostenta un mayor liderazgo y potencial.

Buscando los nichos para un liderazgo americano

Concretamente, proponen impulsar la actividad en determinados recursos naturales básicos bajos en emisiones de carbono en los que “Canadá es un tesoro”, como afirman, incluido el betún que sirve para fabricar fibra de carbono, o las energías renovables, o bien residuos naturales que constituyen materia prima ideal para combustibles de aviación renovables, un mercado en alza.

También el sector de la fabricación de vehículos, siendo uno de los cinco principales exportadores o la producción de minerales esenciales para la producción de baterías, que podría llevarles a convertirse en el principal centro industrial americano de fabricación de baterías y vehículos de cero emisiones, incluidos camiones de carga y autobuses.

A estos sectores que deberían soportar el grueso de la inversión sostenible se sumaría el de la construcción de edificios sostenibles, recordando que Canadá es la sede de una quinta parte de los mayores 50 inversores inmobiliarios mundiales; y el agroalimentario, captador de carbono, para fabricar alimentos, también sostenibles, que den cobertura a la creciente demanda de este tipo de alimentos, “incluida la proteína vegetal”.

Notables coincidencias con nuestros país

A poco que se piense, existen notables coincidencias en el caso de España con el programa que plantean los lideres empresariales del país norteamericano: turismo, automoción, sector inmobiliario…

Diseñar en España un programa de impulso de sectores de liderazgo y fortaleza, especialmente con criterios ESG

Por eso, sería interesante diseñar en España un programa de impulso y recuperación de sectores en los que nuestro país ostenta posiciones de liderazgo y fortaleza, especialmente en todo lo que resulte potenciable desde el punto de vista de los  criterios medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG).

Con ello se lograría una respuesta eficaz a la crisis y una recuperación mas resiliente de cara al futuro, que ponga por encima de todo el bienestar y la calidad de vida de los ciudadanos.

Favorecer nuevos inversores ESG

Sería al mismo tiempo un modo de favorecer nuevas inversiones atrayendo inversores ESG y ampliando la base inversora, pública y privada, como han hecho países como Singapur y, en un contexto mas amplio, la UE con su fondo de 750.000 millones que condicionará buena parte de los recursos que conceda a su alineamiento con el new green deal europeo y los factores ESG.

Abandonar el cortoplacismo

Un programa así respondería, además, a esa conciencia que se extiende entre los ciudadanos en cuanto a la cercanía de los riesgos sanitarios (nuevas pandemias) y climáticos, y de la necesidad de hacer un sistema económico y financiero cada vez más enriquecedor para las personas, más justo, igualitario y equilibrado, en el que las empresas abandonen el cortoplacismo para mirar más lejos, en beneficio de todos y donde los trabajadores deben aumentar su compromiso con el cuidado de los recursos naturales, y el fortalecimiento de la economía circular.

Nuestro país es capaz de alcanzar los mismos niveles tecnológicos, de compromiso, conciencia social y solidaridad que el país más avanzado

Habrá quienes piensen que es difícil que en España seamos capaces de emular a Canadá a la hora de poner los objetivos del país por encima de los partidistas, que los empresarios españoles tengan el mismo foco y visión que los de aquel país y que los ciudadanos alcancen el nivel de compromiso social de los canadienses. No es cierto, nuestro país y nuestros ciudadanos y nuestra instituciones sociales demuestran constantemente ser capaces de alcanzar los mismos niveles tecnológicos, de compromiso y de conciencia social y solidaridad que el país más avanzado.

Olvidar los personalismos y los impulsos controladores

Solo es necesario que, de una vez por todas, nuestros políticos, nuestras instituciones públicas y los responsables económicos, empresariales y financieros se decidan a convertirse en canalizadores y catalizadores y se olviden de los personalismos y de los impulsos controladores para hacer que afloren las muchas iniciativas que podrían hacerlo.

Este planteamiento creo, además, puede concitar un importante consenso entre los partidos políticos, sindicatos, patronales y sociedad civil, y contar con el aplauso de no pocos intelectuales y prescriptores.

Juan Carlos Villanueva es Editor de Guía de la Financiación Empresarial