S&P advierte de los factores que rebajarían el rating de España

Rating de S&P para la deuda soberana española

La agencia de calificación crediticia Standard and Poor’s (S&P) considera que el cambio de gobierno en España, tras la moción de censura a Mariano Rajoy y el acceso a la Presidencia de Pedro Sánchez, no comporta por ahora una revisión del rating de la deuda pública española, pero señala algunos factores que podrían llevar a revisar esta calificación, entre ellos un cambio en las favorables condiciones externas que han impulsado en los últimos años el crecimiento económico de nuestro país.

El acceso a la Presidencia de Sánchez no comporta una revisión del rating de la deuda soberana española

S&P destaca el hecho de que Sánchez se haya comprometido a mantener los Presupuestos Generales del Estado para 2018 diseñados por el anterior Gobierno del Partido Popular, aprobados ya en el Congreso, a falta de la aprobación en el Senado y su remisión de nuevo al Congreso para ser definitivamente aprobados.

Mantiene el rating y no descarta elecciones anticipadas

Esta circunstancia lleva a S&P a la convicción de que por parte del Gobierno Sánchez no habrá sustanciales cambios en la política económica ni en el proceso de consolidación fiscal y mantiene la calificación A- con perspectiva positiva, otorgada el pasado mes de marzo.

Con todo, esta agencia de calificación no descarta la convocatoria de elecciones anticipadas a la vista de la debilidad parlamentaria que acompañará al Gobierno de Sánchez en los próximos meses.

En su último comentario, S&P revela también las señales y circunstancias que podían llevar a una modificación de la actual calificación, al alza o a la baja. Desde un punto de vista favorable, la primera señal que permitiría elevar el rating del Reino de España sería que el gobierno lograra avances significativos dentro de los próximos 22 meses hacia una mayor consolidación de las finanzas públicas.

El rating podría elevarse con avances significativos en la consolidación de las finanzas públicas

Los analistas de S&P no olvidan la situación de Cataluña y las tensiones que está generando en el ámbito económico, empresarial y financiero que, si bien no representan, por ahora, un elemento de riesgo suficientemente significativo, podría tener efectos positivos o negativos en los próximos meses.

S&P vigilará si sube o baja la tensión en Cataluña

En este sentido, una suavización de las tensiones en Cataluña serían un elemento positivo de cara a un “upgrade” en la calificación crediticia, mientras que una escalada del conflicto entre las administraciones central y la regional de Cataluña supondría un deterioro de este rating.

Serían también factores de empeoramiento de la calificación una desaceleración del crecimiento español causada por un cambio en las condiciones del entorno exterior, condiciones que han tenido una influencia fundamental en la expansión que la economía española viene registrando en los últimos años.

Un menor crecimiento por un cambio en el entorno exterior deterioraría el rating

El incremento del ratio Deuda/PIB sería otro factor que podría llevar a una revisión a la baja del rating, así como un deterioro en la balanza por cuenta corriente.