Suenan tambores de recesión desde distintas latitudes y foros. Morgan Stanley aporta un indicador que muestra una probabilidad del 27% de recesión para los próximos doce meses cuando en marzo, hace sólo 2 meses, solo era del 5%.

Los analistas de este banco americano creen que las probabilidades de recesión van en aumento mientras disminuye la capacidad de la FED y los bancos centrales para lograr un “aterrizaje suave” de la economía y, con ello, evitar una recesión, todo ello en base a tres cuestiones principales:

-Una inflación persistente, con una tendencia alcista en la inflación subyacente. “La inflación se está ampliando a sectores que pueden mantener los precios altos y hacer que la inflación se mantenga alta por más tiempo, lo que llevaría a la FED a un mayor ajuste y nuevas subidas de tipos.

-Una “destrucción de la demanda” por efecto de la presión de los altos precios, incluso aunque la oferta vaya recuperándose.

-Las turbulencias en los mercados, no sólo financieros sino tambien de materias primas alimenta la incertidumbre y el riego de un menor crecimiento.

En este escenario, lo mercados de crédito tenderían a contraerse en un ámbito cada vez más amplio que afecte. a las hipotecas, los bonos high yield y la deuda de mercados emergentes.