Los elevados tipos de interés han llevado de nuevo a la liquidez a lo más alto en el pódium de prioridades de los financieros corporativos y así seguirá en 2024 a pesar de que se inicia la paulatina, pero lenta, reducción de los tipos.

Nadie quiere verse atrapado por una crisis de tesorería ni por las dificultades que está produciéndose en el acceso al crédito, y no digamos en el caso de una situación de “credit crunch” que haría casi imposible su acceso.

Nadie quiere verse atrapado por una crisis de tesorería ni por el acceso al crédito, y no digamos en el caso de una situación de “credit crunch”

Superar estos momentos de endurecimiento monetario por los altos tipos y continuar eficaz y sanamente la actividad empresarial es hoy el principal reto de los directores financieros.

De ahí que muchos responsables financieros estén adecuando sus estrategias a este entorno, especialmente manteniendo la liquidez suficiente para evitar tensiones en el flujo de cobros y pago que pudieran poner en riesgo su situación, poniendo especialmente el foco en los pagos atrasados y en una eficaz gestión de cobros, ofreciendo incluso incentivos y ventajas a los clientes para animarles a anticipar o adelantar los pagos.

Igualmente, la gestión de stocks, tratando de lograr la mínima inmovilización de mercancías, se ha convertido también en unos de los pilares básicos de esta estrategia.