Empleo, economía verde y planes de recuperación en detalle

Joe Biden
Joe Biden

El impacto destructor de empleos de la transición hacia una economía verde y sostenible viene siendo motivo de debate y preocupación. Hacia dónde se decantará el empleo con una economía libre de carbono o durante la transición hacia la reducción paulatina del CO2 y los gases contaminantes es uno de los debates que acompañan la política que están desarrollando para luchar contra el cambio climático y financiar proyectos más sostenibles tanto los gobiernos como las autoridades reguladoras y supervisoras y muchas de las empresas y de las entidades financieras.

Pues bien, los Planes de Recuperación puestos en marcha por la Unión Europea (UE) o Estados Unidos pueden contrarrestar esta negativa impresión en la medida que sus inversiones logren generar un mayor número de empleos que los que la reducción de actividades contaminantes en sectores como el petróleo, carbón, gas, transporte, aviación o vivienda e infraestructuras generen.

Los Planes de Recuperación de la UE o Estados Unidos pueden contrarrestar la reducción de empleo en sectores contaminantes

Si el Plan de Recuperación europeo Next Generation EU aportará 750.000 millones de euros para impulsar las economías de los países miembros, el Plan de Joe Biden en Estados Unidos supondrá la inyección en los próximos años de 2,2 billones de dólares en la economía americana.

Estados Unidos vuelve a adelantarse en detallar su Plan de Recuperación

Como suele ser habitual, el nuevo presidente americano se ha adelantado a las autoridades de la UE para difundir algunos detalles de su plan de recuperación, entre otros la forma de financiarlo, que será a través de una elevación del impuesto a las sociedades y empresas desde el 21 al 28%, con un tipo mínimo del 15%, junto con aumento del tipo del impuesto sobre los beneficios obtenidos en el extranjero, que pasa del 13% al 21%, y la eliminación de determinadas exenciones fiscales a las empresas desarrolladas en la etapa Trump.

Pero más importante aún ha sido dar a conocer los sectores y actividades a los que se destinarán los fondos. Bloomberg ha detallado el destino de dichos fondos por sectores y actividades:

Infraestructuras para el transporte. Recibirán 620.000 millones de dólares, de los que 115.000 millones irán destinados a mejorar los viales de puentes, carreteras, caminos; 20.000 millones para seguridad vial; 85.000 millones a modernizar los sistemas de transporte público; y 80.000 millones para Amtrak, la red ferroviaria norteamericana. también proporciona 25.000 millones para aeropuertos y 17.000 millones para puertos, vías navegables y transbordadores. Finalmente, 20.000 millones irían a proyectos de transporte para comunidades desfavorecidas.

Vehículos eléctricos. Se destinarían 174.000 millones a vehículos eléctricos, incluyendo descuentos e incentivos fiscales para la compra de automóviles fabricados en Estados Unidos; así como subvenciones a los gobiernos estatales y locales y al sector privado para crear 500.000 estaciones de carga para 2030; y se incluyen fondos para electrificar autobuses escolares y vehículos públicos.

Investigación y desarrollo. 180.000 millones de dólares del plan se destinarán a actualizar los recursos para investigación del país y los laboratorios en universidades y agencias estatales, junto con la investigación en ciencias del clima, y la lucha contra las desigualdades raciales y de género en los campos de la ciencia, las matemáticas y la tecnología.

Impulso a la fabricación dentro de Estados Unidos. Para impulsar la fabricación interna se destinarán nada menos que 300.000 millones, con el fín de desarrollar la tecnología tratando de competir con China, con especial énfasis en la fabricación e investigación de semiconductores. Se creará una oficina en el Departamento de Comercio dedicada a monitorear la capacidad industrial nacional y financiar inversiones para apoyar la producción de bienes fundamentales.

Apoyo al empleo. Biden propone una partida de 100.000 millones para programas de desarrollo del empleo, y para la formación de aquellos que han perdido sus trabajos.

Red eléctrica. Otros 100.000 millones irán a la creación de una red eléctrica más resiliente, impulsando el crédito fiscal para la inversión en generación y almacenamiento de energía renovable.

Captura de carbón. Se prevé crear 10 instalaciones de captura de carbono adaptadas en grandes instalaciones de producción de acero, cemento y productos químicos.

Agua limpia. El plan incluye 45.000 millones para eliminar las tuberías de plomo en todo el país, y se dedicarían 56.000 millones en subvenciones y préstamos de bajo costo para estados, territorios y comunidades desfavorecidas para mejorar los sistemas de agua, y 10.000 millones para reforzar los sistemas de aguas residuales y de pozos rurales.

Internet de banda ancha. Para llevar internet de banda ancha a todos los americanos se destinarán 100.000 millones, vigilando una mayor transparencia y competitividad  en los precios.

Viviendas asequibles.  Biden quiere dedicar una importante suma, 213.000millones para construir y renovar más de dos millones de viviendas asequibles, incluyendo créditos fiscales para construir viviendas para familias de bajos ingresos y 40.000 millones para viviendas públicas.

Escuelas para niños. Para mejora de los edificios de las escuelas públicas se destinan 100.000 millones, 50.000 millones en subvenciones directas y 50.000 millones adicionales apalancados a través de bonos. El plan también incluye 12.000 millones para instalaciones y tecnología de universidades públicas y 25.000 millones para mejorar las instalaciones de cuidado infantil.

Cuidado de ancianos. El plan no olvida a los ancianos a los que destinará si lo aprueba el Congreso 400.000 millones para vivienda y cuidado de ancianos y personas con discapacidades.