El Gobierno de Navarra confirma su apuesta por la financiación sostenible

Elma Saiz Delgado, Consejera de Economía y Hacienda del Gobierno de Navarra
Elma Saiz Delgado, Consejera de Economía y Hacienda del Gobierno de Navarra

El Gobierno de Navarra confirma su política de financiación sostenible con una emisión de 125 millones de euros, a un plazo de 20 años, que acaba de efectuar en este formato.

La emisión, tercera del Gobierno de Navarra en formato sostenible, se ha realizado en AIAF, el Mercado de Renta Fija operado por BME, con un cupón del 1,8%, que ha obtenido un rating AA-, perspectiva estable, de S&P.

“Navarra debutó en la financiación sostenible en 2019, cuando entonces eran solo otras dos regiones las que lo hacían, Madrid y País Vasco, aunque el desafío de la sostenibilidad había comenzado varios años atrás cuando la Comunidad asumió como propios los objetivos de la Agenda 2030 y ligó sus planes y programas a sus retos sostenibles”, como afirma Elma Saiz Delgado, Consejera de Economía y Hacienda del Gobierno de Navarra en el Informe Anual OFISO 2022 sobre Financiación Sostenible en España.

Una apuesta ganadora para las Comunidades Autónoma

La financiación sostenible para las Comunidades Autónomas se está demostrando como una “apuesta ganadora”, tal como lo califica Saiz Delgado, y ya en 2021 supuso una cuota de dos tercios del volumen captado en ese año, con cinco comunidades autónomas que ya han optado por esta fórmula.

El principal destino de los Bonos Sociales es el Avance Socioeconómico (Desempleo) con el 73% de los fondos, seguido con el 18% por Servicios Esenciales (Educación, Sanidad), y el restante 9% se destina a Infraestructuras Básicas (Carreteras, Telecomunicaciones), revela el Informe Anual OFISO.

“Este tipo de financiación atrae y despierta el interés de más inversores, en su mayoría extranjeros, y favorece buenas condiciones de plazo y coste, añade la Consejera de Economía y Hacienda del Gobierno de Navarra en su intervención en el Informe. Es una tarea que exige aportar indicadores bien definidos y con los que los gestores deben comprometerse, y se toma conciencia del valor de los recursos, invitando a priorizar proyectos sostenibles. En nuestro caso ha mejorado la transparencia y la evaluación del gasto público, porque alienta a gestionar con resultados y objetivos, con comparabilidad entre un año y otro, y es un esfuerzo y técnica que debe trasladarse a todo el ámbito de la Administración”, concluye.