Señales de alarma en la Bolsa por la Tasa Tobin

Parquet de la Bolsa de Madrid

La tasa Tobin, que pesa sobre las operaciones en Bolsa está lastrando la actividad en este mercado en los escasos nueve meses desde su puesta en vigor, con perjuicios no sólo par el mercado sino también para los operadores y miembros así como para los ciudadanos como inversores particulares, según una información de ABC que recoge el contenido de un informe de BME.

El impuesto sobre las transacciones bursátiles realizadas en España para la compra-venta de acciones supone un 0,2% del volumen de la operación, porcentaje similar al que existe en Francia donde, lejos de contribuir a la vitalidad de la Bolsa, viene suponiendo un retroceso del 10% del mercado francés de acciones tal como informó el Tribunal de Cuentas de aquel país.

La Tasa Tobin ha reducido un 10% en Francia el volumen de operaciones en la Bolsa

Algo parecido puede ocurrir en España, según el informe anual sobre propiedad de acciones cotizadas de BME que alerta de la posibilidad de un descenso en la inversión extranjera a través del mercado bursátil y de una caída de la capacidad de este mercado como fuente de financiación para las empresas, además de un daño a la competencia en la medida que otros mercados europeos e internacionales que no tienen dicho impuesto puedan resultar más atractivos que el Mercado de Valores español.

Impacto negativo para los brokers y el inversor final

BME señala algunos de los efectos negativos que se están ya notando en en la Bolsa, además de un futuro descenso en los impuestos pagados por los brokers por la menor actividad del mercado, y el efecto pernicioso que puede tener sobre los clientes, sobre el inversor minoritario si esos brokers, cómo resulta muy posible, trasladan el coste fiscal del nuevo impuesto al cliente final, sumando así nuevas caídas en las actividades de la Bolsa.

La actividad puede trasladarse a los CFDs, productos que la CNMV considera más complejos y arriesgados

También señala que todos estos efectos negativos pueden hacer, adicionalmente, que buena parte de la negociación se traslade a los denominados CFDs que no están gravados con este nuevo impuesto, un mercado y unos productos que la CNMV considera que son más complejos y arriesgados y sobre los que las autoridades supervisoras de los mercados de valores han advertido repetidamente de sus riesgos para inversores minoristas.

El informe también pone de manifiesto la necesidad de un una revisión general de la tributación de los productos financieros en España para no quedarse al margen de las actuales tendencias fiscales y de inversión qué existen en estos momentos en el ámbito internacional.