Las crisis favorecen a los mercados de bonos con más emisiones

BME, operador del mercado español de bonos
BME, operador del mercado español de bonos

Las crisis económicas favorecen a los mercados de bonos corporativos en las economías avanzadas con un mayor número de emisiones, tal como lo pone de manifiesto el Banco de España en un reciente estudio analizando los meses siguientes al estallido de las dos últimas crisis económicas y financieras mundiales, la crisis financiera global en 2008 (GFC)  y la del COVID-19 en 2020.

Los datos son reveladores: en el primer trimestre de 2009 las empresas emitieron 1,11 billones de dólares y, en el segundo de 2020, 1,51 billones de dólares, muy por encima de los promedios de 646.000 millones y 850.000 millones de dólares emitidos en los años previos, aunque en la crisis del COVID-19 el crecimiento y sus efectos en la economía han sido mucho más repentinos.

El banco emisor cree que “los motivos que hay detrás de estos fuertes aumentos son, por tanto, diferentes en ambos episodios. En la GFC se explica por la necesidad de reemplazar la financiación que hasta entonces se obtenía de los bancos. Las grandes dificultades que sufrieron las entidades financieras conllevaron un endurecimiento de sus criterios de concesión de crédito y una reducción en la financiación que proporcionaban a sus clientes.

Por el contrario, durante la pandemia las empresas se han enfrentado a problemas de liquidez derivados de la disminución de sus ingresos por los confinamientos y las restricciones, en un contexto de un acceso más fácil a los mercados para obtener financiación. Esto las ha llevado a utilizar todas las vías de financiación disponibles, incluyendo préstamos bancarios, ayudas públicas y emisiones de deuda, que se han visto beneficiadas por los programas de compras de los bancos centrales”.

Por áreas, la mayor parte de las emisiones se han producido en Estados Unidos, con un porcentaje sobre el total que ha aumentado desde el 54% (GFC) hasta el 62% (crisis del coronavirus). Por su parte, las del área del euro se quedan en el 26% y el 17%, respectivamente, según el estudio.

Las empresas americanas tienen más facilidad para obtener financiación en los mercados respecto a las del área del euro

El motivo de esta diferencia entre ambas áreas parece estar en la mayor importancia y facilidad que tradicionalmente tienen las empresas americanas para obtener financiación en los mercados respecto a las del área del euro, lo que continúa evidenciando la necesidad de avanzar en el desarrollo de la unión del mercado de capitales (CMU, por sus siglas en inglés).

En lo que se refiere al coste de las operaciones, el estudio señala que para los emisores de bonos ha sido menor en la crisis del COVID19 gracias a los bajos tipos de interés existentes, aunque han sido más caras las emisiones realizadas en Estados Unidos que en el área del euro en ambos episodios de crisis, tanto para las emisiones con grado de inversión (IG, por sus siglas en inglés) como para las de alto riesgo (HY, por sus siglas en inglés), debido a los mayores tipos oficiales establecidos por la FED frente a los del BCE.

Se triplica en la zona euro

Aunque globalmente la mayoría de las emisiones en en ambas crisis eran IG (Investment grade), el porcentaje ha aumentado en la reciente crisis pandémica del 6% al 14% y se ha triplicado en el área euro (del 3% al 10%), gracias principalmente a las acciones de compra de bonos llevadas a cabo por los bancos centrales que en el caso de la Reserva Federal incluyó la compra de bonos HY. Por su parte, el BCE redujo los requerimientos de elegibilidad de la deuda en su PEPP, aunque mantuvo la obligatoriedad de que fueran valorados como IG.