La financiación para empresas no financieras vía mercados de valores arroja un positivo resultado a finales de 2017 según los datos facilitados por BME ya que se rompe el mantra de que los mercados de capitales solamente aportan en nuestro país el 20% de la financiación empresarial, frente al 80% de la financiación bancaria, lo que convertía a nuestro país en las antípodas de lo que ocurre en la financiación corporativa de un país como Estados Unidos, con la relación inversa, y nos situaba por debajo de otros países europeos.
La foto de la financiación empresarial a finales de 2017 sitúa la aportación de los mercados a la financiación empresarial total en un 40%, el doble de lo que venía siendo la tónica en España en la última década, y supone una recuperación de la opción del mercado como fórmula para financiar empresas y proyectos.
A pesar de todo, no conviene echar las campanas al vuelo ya que el “gap” respecto de los países de nuestro entorno sigue siendo alto y no son solamente Estados Unidos y el Reino Unidos quienes siguen aventajando a nuestro país por la cuota de los mercados a la financiación sino que también con Alemania y Francia nos separa aún una importante brecha, y tan sólo Italia se encuentra en un nivel similar al nuestro.
El “gap” respecto a nuestro entorno sigue, y el Gobierno debe impulsar iniciativas e incentivos para reducir esa brecha
El Gobierno y los legisladores deberían tomar nota de esta desfavorable situación de nuestro país en el terreno de la financiación empresarial vía mercados para impulsar las iniciativas y los incentivos necesarios para reducir esa brecha, que hace que las empresas españolas tengan aún dificultades para plantearse el acceso a los mercados de renta variable y renta fija, y mercados alternativos, una opción que a muchas empresas les permitiría ampliar y diversificar sus fuentes de financiación, con las ventajas que trae consigo.













