El leasing como indicador adelantado de la actividad económica

José Coronel de Palma y Martínez–Agulló

La evidencia empírica pone de manifiesto la estrecha relación entre la inversión nueva en la actividad del arrendamiento financiero –más conocida como Leasing en el mundo empresarial- y el ritmo de crecimiento económico. Un repaso comparado de la evolución de estas variables muestra esta condición del leasing –y así se considera crecientemente-, como un indicador adelantado de actividad y de la tasa de crecimiento económico, en el sentido de que los flujos al alza o a la baja del arrendamiento financiero son un termómetro de la confianza general del empresariado español en las perspectivas generales.

Hasta tal punto puede establecerse esta relación que en la pasada -afortunadamente- crisis económica, ya en el tercer trimestre del año 2007, y tras 14 años de crecimiento ininterrumpido de los flujos de leasing, se advirtió la primera “disminución” -en tasas comparadas siempre con el mismo periodo del año anterior- en la ratio de nuevas operaciones de arrendamiento financiero. Lo cierto es que en esa ocasión los operadores económicos se limitaron a tomar nota, sin más, del cambio de tendencia en este indicador. A continuación, los dos primeros trimestres naturales del ejercicio 2008 volvieron a confirmar un cambio de tendencia en las operaciones de leasing, en lo que posteriormente se iría confirmando como una de las crisis más importantes que ha sufrido nuestra economía en las últimas décadas.

El leasing registró al comienzo de 2008 un cambio de tendencia que posteriormente se confirmaría con la crisis

A este período inicial siguieron, como es sabido, años de desconfianza en los que las compañías simplemente abordaban las inversiones imprescindibles de mantenimiento de sus activos mobiliarios o inmobiliarios, o bien, en el mejor de los casos, intentaban centrarse  en transformar sus cadenas o procesos de producción reduciendo los costes e intentando ser más eficientes. Pero, “sensu contrario” y haciendo honor a su carácter predictivo de la evolución económica y confirmando ese aspecto “térmico” de la confianza empresarial en las perspectivas económicas, esta ratio de “nuevas operaciones de leasing” abandonó varios ejercicios después la tendencia bajista que arrastraba desde hacía cuatro años y se giró al alza, ya en el tercer trimestre del año 2011, movimiento confirmado con un marcado crecimiento en los dos primeros trimestres del año 2012.

Desde entonces, esta ratio no ha parado de crecer, ligera pero constantemente, hasta el último trimestre del año 2015 y hasta donde disponemos de registro de datos en el ejercicio en curso.

Existen bases científicas

Desde un punto de vista más técnico o científico, examinando diferentes variables y tomando como muestra varios trimestres de finales del ejercicio 2014, los expertos de la firma Analistas Financieros Internacionales (AFI) concluyeron recientemente que “el análisis de las tasas de variación interanual de la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF) del conjunto de la economía española y la inversión canalizada a través del sector del leasing y renting revela que existe una estrecha relación directa entre ambas variables -con un coeficiente de correlación del 60%-“.

Estos expertos añadieron que “más concretamente, a cada punto porcentual de aumento interanual de la nueva inversión en leasing y renting, se le asocia -en media del periodo analizado- un aumento interanual del 0,27% de la inversión en capital fijo de la economía española”. Bien es cierto que de este análisis se desprendía que “no hay una correlación exacta que se cumpla en cada momento, por una parte, y también que la temporalidad con la que la reacción de la inversión total se acopla a la de la inversión en leasing y renting es compleja”, aunque la investigación “mostraba bien” que el desempeño del leasing y el renting podía “estar anticipando una recuperación de la formación de capital en la economía española, lo que acabaría de apuntalar la recuperación”.

Las  Pymes financian mediante leasing uno de cada tres proyectos de inversión

Sea cual sea la intensidad o potencia del leasing como indicador adelantado de la economía española –ya sabemos que la tiene-, cabe preguntarse por qué el arrendamiento financiero disfruta de este carácter predictivo de la confianza empresarial y, por ende, de la evolución económica.

En la raíz de la respuesta está que el Leasing es la fórmula predilecta de las empresas españolas para abordar sus proyectos de inversión empresarial. En especial, en las  Pymes, que financian mediante esta modalidad uno de cada tres proyectos de inversión, según se ha puesto de relieve en un estudio realizado por los investigadores de AFI.

Esto es así precisamente por las características comerciales de esta fórmula de financiación, ya que en estos momentos los productos de arrendamiento financiero ofrecen unos plazos de amortización más próximos a la vida útil de los bienes, con lo que se ofrece a las empresas lo que podríamos denominar cierto “colchón” de seguridad financiera, ya que éstas no se ven obligadas a las exigencias para sus cuentas que suponen los plazos de pago o amortización extremadamente más cortos que ofrece la financiación tradicional.

Financia el 100% y permite fraccionar el IVA

En efecto, en el leasing se financia habitualmente el 100% de las operaciones, y, además, se puede fraccionar el IVA correspondiente en tantos plazos como cuotas se acuerden, lo que es un alivio importante para eventuales tensiones de la tesorería. Estas ventajas se hacen más evidente si cabe en momentos de crisis económica.

A estas características técnicas debe unirse el hecho de que mediante esta fórmula financiera nunca se entrega “dinero” a la empresa que solicita el leasing, sino que se le ofrece la maquinaria, vehículo o equipamiento deseados por esta como arrendataria de cualquier sector de la actividad industrial del país, en cualquier ciudad o comunidad autónoma del Estado y para empresas residentes en España. Adicionalmente, puede decirse sin error alguno o temor a la equivocación, que el 100% de la financiación ofrecida por la fórmula del leasing se destina cierta, total y exclusivamente, al activo concreto propuesto y acordado en el contrato correspondiente.

Puede asegurarse que la financiación ofrecida a través del leasing se destina al activo acordado

En definitiva, no existe la más mínima desviación entre el objetivo empresarial y el importe del leasing dedicado a alcanzarlo, con independencia del sector industrial o de dónde opere o tenga su sede la empresa arrendataria.

Consecuentemente, la decisión de financiarse por leasing corresponde únicamente al sentimiento o proyecto meditado de la empresa o empresario, que deciden realizar una inversión para aprovechar una oportunidad puntual y real en su mercado, o simplemente pretenden renovar lo imprescindible en su cadena de producción, lo que anticipa el futuro próximo en la actividad empresarial y económica del país.

El hecho de que bajo la fórmula financiera del leasing se financien los más variados proyectos, siempre y cuando vayan a estar destinados a un uso industrial, comercial, profesional u otros en todos los sectores de la actividad industrial, determina que sólo las contingencias que pueden afectar a una mayoría de sectores industriales puedan determinar un cambio de signo en la ratio de nuevas operaciones y, consecuentemente, apuntala su fiabilidad como un indicador similar a los que se denominan “adelantados” de la evolución económica.

Durante muchos años se ha ido comprobando cómo eran correlativos los índices de crecimientos en los ratios de nuevas operaciones de esta fórmula de financiación que es el leasing y el crecimiento de la actividad empresarial y económica del país. Por extensión, cuando examinemos el periodo de crisis transcurrido y analicemos más en detalle los ratios de las operaciones nuevas de leasing podremos hacer estudios sobre los sectores productivos más sensibles y que han apuntalado la recuperación económica.

José Coronel de Palma y Martínez–Agulló es Presidente de la Asociación Española de Leasing y Renting (AERL)