Aunque la primera parte de 2022 registró una “recuperación notable de la situación económica y financiera de la mayoría de las empresas”, que revirtió, parcialmente, el deterioro del año anterior asociado a la crisis del COVID-19, los datos referidos exclusivamente al tercer trimestre muestran una “pérdida de dinamismo de los beneficios empresariales como reflejo de la desaceleración de la actividad económica”, de acuerdo con los resultados de la Central de Balances Integrada del Banco de España.
El Banco de España precisa que la mejora en de los primeros trimestres tuvo “una evolución muy heterogénea por sectores”, más intensa en los sectores de actividad que se vieron más afectados por la crisis del COVID.
En él informe se concluye que la recuperación de los beneficios ordinarios habría permitido que, para el conjunto de la CBI, el margen sobre el valor añadido bruto (que mide la proporción de este resultado que se quedan las empresas una vez deducidos los gastos de personal) siguiese aumentando en 2022, hasta situarse en niveles similares a los existentes antes de la pandemia, aunque compatible con “una ligera contracción del margen sobre ventas”.
El incremento de las ventas fue algo más intenso en el segmento de las empresas más grandes que en el de las pymes
La facturación del conjunto de las empresas de la CBI aumentó en 2021 un 16,3%, evolución que contrasta con el extraordinario descenso del año previo, del 13%.

“El desglose por tamaños evidencia que el incremento de las ventas fue algo más intenso en el segmento de las empresas más grandes (16,6 %) que en el de las pymes (14 %)” y, como decíamos, el crecimiento fue mayor entre quienes más habían sufrido en 2020 el zarpazo de la pandemia, cuya recuperación en las ventas fue del 18%. frente al 15,5% en los sectores menos afectados.

En términos nominales, el crecimiento en los tres primeros trimestres de 2022 fue 48,7% en comparación con el mismo período del ejercicio precedente, frente al incremento del 16,2 % del año anterior.

Pérdida de dinamismo en el 3T
Con todo, a pesar del notable avance del valor añadido bruto durante los nueve primeros meses de 2022, los datos referidos exclusivamente al tercer trimestre muestran una pérdida de dinamismo con respecto al trimestre anterior, lo que refleja la desaceleración de la actividad económica.
El desglose por sectores evidencia que este frenazo afectó a la mayoría de los sectores y ramas de actividad, especialmente a la industria, y, en menor medida, a la de comercio y hostelería y a la de transporte.












