El Banco de España resume el papel del sector financiero en la lucha contra el cambio climático en tres tareas principales: “canalizar de forma eficiente el enorme volumen de recursos que es necesario invertir para acometer la transición ecológica; valorar adecuadamente su exposición y la del resto de los agentes económicos a los distintos riesgos climáticos; y desarrollar y armonizar nuevos instrumentos financieros”.

El Banco central español urge a crear nuevos instrumentos financieros sostenibles y medir adecuadamente los riesgos climáticos

En su parte dedicada a “la economía española ante el reto climático” dentro de su Informe Anual 2021, el Banco de España señala también los deberes de los bancos centrales en esta tarea centrados en “incorporar consideraciones climáticas en sus marcos operativos de política monetaria; vigilar los riesgos para la estabilidad financiera del cambio climático y la transición ecológica; y avanzar en la regulación y en la supervisión prudencial de los riesgos climáticos.

No olvida al Gobierno y le reclama más impuestos medioambientales y más inversión pública, así como aportar certidumbre a los agentes económicos

El banco central español no se olvida del Gobierno al que le reclama de cara a la lucha contra el cambio climático “incrementar la imposición medioambiental y reforzar la inversión pública; desplegar medidas compensatorias para mitigar efectos adversos sobre los colectivos más vulnerables; avanzar en la regulación de la actividad económica con la fijación de estándares medioambientales; y, finalmente, aportar certidumbre y un marco operativo estable a los agentes económicos”.