El Banco de España afirma que la inversión privada en España no se ha recuperado aún para llegar a los niveles prepandemia, y señala que es importante conocer qué factores podrían estar frenándola y qué se puede hacer para fomentarla.
Esta significativa afirmación se realiza en un interesante análisis bajo el título “La inversión productiva como motor del crecimiento: el reto de impulsar la inversión empresarial” que ha publicado en el Blog de esta institución.
Desde la pandemia, la inversión privada ha mostrado una considerable debilidad
De cara al futuro, señala que “es importante, pues, entender cómo ha evolucionado la inversión productiva empresarial en los últimos años, qué factores podrían estar frenándola y qué se puede hacer para fomentarla”.
La inversión productiva es el gasto realizado por las empresas (inversión privada) o el sector público (inversión pública) en activos que permiten incrementar la capacidad productiva. En la práctica esto supone excluir, del total de la inversión, la que se realiza en vivienda. En particular, la inversión productiva incluye el gasto en activos como:
- Otras construcciones o bienes inmobiliarios (por ejemplo oficinas o instalaciones);
- Equipamiento (por ejemplo, maquinaria o vehículos);
- Activos intangibles, que comprenden las inversiones no asociadas a un objeto físico, como software, bases de datos o patentes.











