Los empresarios británicos trasladan su alarma a May

Lideres europeos y empresarios británicos coinciden en la alarma

Gran Bretaña está inmersa en un proceso de digestión del Brexit en el que muchos empresarios se sienten alarmados y están trasladando al gobierno de Theresa May su inquietud ante el temor de que se disparen los aranceles y que las restricciones para el movimiento de trabajadores dejen algunos sectores en precario.

El comienzo el pasado 19 de junio de las negociaciones entre Gran Bretaña y la Unión Europea (UE) para concretar la salida de este país, el denominado Brexit, ha disparado las reservas de empresarios y analistas británicos sobre el desarrollo de este proceso y sus consecuencias. Cada vez son más los que reclaman un período de transición y un acuerdo comercial que repare, al menos en parte, los daños que causará el Brexit a la economía británica.

Un proceso que los negociadores han indicado que quieren terminar en otoño de 2018, con tiempo suficiente para la ratificación del acuerdo, que debe efectuarse en marzo de 2019.

Las fechas del Brexit: la negociación arrancó el 19 de junio, concluirá en otoño de 2018, y se ratificará el acuerdo en marzo de 2019

Las demandas de las empresas, por sectores

Bloomberg ha realizado un amplio informe con las demandas de un amplio abanico de sectores de actividad en relación con el Brexit. Resumimos algunos de ellos.

Salud. La farmacéutica británica GlaxoSmithKline Plc. pidió un período mínimo de transición de dos años. AstraZeneca Plc. afirma que se necesitarían de tres a cinco años para preparar el nuevo ambiente. Temen perder fondos de la UE para investigación y también a valiosos investigadores.

Medios de comunicación. Temen que afecte a la programación de cine y televisión en la UE “amenazando la posición del Reino Unido como el principal destino europeo para los estudios estadounidenses”. Tambien temen que las licencias del Reino Unido pierdan validez en la UE.

Telecomunicaciones. Posibles subidas de precio para los operadores británicos de las redes en el continente. Respecto al flujo de datos a través de las fronteras, observan amenazas a menos que la UE siga considerando al Reino Unido como un régimen equivalente para la seguridad y protección de los datos.

De 2 a 5 años de transición, aranceles y alza de precios y déficit de profesionales cualificados, entre las demandas e inquietudes de los sectores empresariales británicos

Tecnología. La principal preocupación de la industria tecnológica del Reino Unido es la pérdida de acceso a trabajadores cualificados de la UE.

Agricultura. Los agricultores del Reino Unido temen perder acceso comercial fácil a la UE, el mayor mercado para sus exportaciones, y quedar expuestos a los aranceles de la Organización Mundial del Comercio. La agricultura será uno de los sectores que más sufrirá, dado que estos derechos arancelarios superan el 40 por ciento para la carne y los cereales. También temen perder trabajadores de la UE que suponían en 2015 el 20% de la fuerza laboral total en la agricultura británica.

Banca. La banca pide un período de transición de al menos dos años teniendo pleno acceso al mercado único de la UE. A pesar de ello, son numerosos los bancos que están trasladando parte de sus operaciones a otros países de la UE ante la falta de garantías de una transición y la pérdida en 2019 de los derechos que otorga el “pasaporte europeo”.

La banca teme los efectos de la pérdida de los derechos que otorga el “pasaporte europeo”

Automóvil. Los fabricantes de automóviles están preocupados por los aranceles del 10 por ciento sobre el comercio con la UE. Más de la mitad de las exportaciones de vehículos del Reino Unido en 2015 se dirigían a los países miembros.  El sector ha pedido al gobierno “que busque un acuerdo provisional” donde el Reino Unido permanezca en la unión aduanera y el mercado único durante su salida de la UE.

Alimentación y bebidas. Dado que el Reino Unido importa alrededor de la mitad de los alimentos que consume, los aranceles que llegan hasta el 30 por ciento para los productos lácteos y productos de confitería aumentarían la presión sobre los precios, que ya están aumentando debido a la desvalorización de la libra. El sector considera que los precios de los alimentos pueden tener una subida media del 22%. Aunque la debilidad de la libra ha aumentado los visitantes extranjeros, las restricciones al libre movimiento de la UE representan una amenaza para su crecimiento, hasta el punto que KPMG considera que el sector alimentario y de bebidas será el área que acuse en mayor medida los efectos de un Brexit duro.

KPMG considera que el sector alimentario y de bebidas será uno de los que más sufran los efectos del Brexit

Hoteles y restauración. Este sector puede sufrir una escasez de trabajadores emigrantes de la UE y la imposición de aranceles. La consultora Mercer estima que el 33 por ciento de los trabajadores del sector hotelero no son ciudadanos del Reino Unido.

Construcción. Las restricciones de acceso de trabajadores pueden poner en riesgo algunos proyectos de infraestructuras como la nueva pista del aeropuerto de Heathrow o el proyecto ferroviario para Birmingham ya que el 8% de los trabajadores del sector son de otros países de la UE.

Energía. Bloomberg señala que existe interés a ambos lados del canal por lograr un acuerdo que evite la imposición de aranceles y tratarán de mantener a Gran Bretaña en el mercado de la energía.