Los tipos de interés se deslizan hacia la bajada cuando el año 2023 termina, aunque el Banco Central Europeo (BCE) los haya mantenido en el 4% en su última reunión de 2023. Los mensajes de su presidenta, Christine Lagarde llevan e traes conclusiones: la inflación se modera, los efectos de la politica monetaria restrictiva se están transmitiendo ya a la economia real, y antes del verano comenzará el deslizamiento de los tipos hacia abajo.

El primer movimiento de reducción de  los tipos de interés no será en marzo, según, se  desprende de la intervención de Lagarde sino más bien hacia junio, debido a que el banco central europeo no quiere sorpresas y prefiere estar seguro de la consistencia de la calda de la inflación (“durante el tiempo que sea necesario”), especialmente la subyacente, sin que factores como los costes salariales pueden provocar un repunte.

En esta última reunión del BCE se acordó tambien reducir a 7.500 millones de euros al mes la compra de los bonos del programa de la pandemia que vencen en el segundo semestre de 2024, prácticamente la mitad, para finalizar estas compras a final de 2024.

Respecto a las previsiones de crecimiento para 2024 el BCE se mantiene una visión moderadamente optimista para 2024 y las de inflación se acercarán prácticamente al 2% si bien podría darse un repunte al final del año 2024.