Mayor transparencia y menor riesgo, cara y cruz de la financiación sostenible

La inversión verde y ESG gana terreno
La inversión verde y ESG gana terreno

La necesidad de mayor transparencia e información sigue siendo uno de los grandes retos de la financiación y la inversión sostenible ante el nuevo año para su impulso definitivo, aunque la reducción del riesgo aparece como un factor favorable que determina las decisiones de inversión ESG.

La falta de datos, de una estandarización de la información y de unos marcos y unas taxonomías generales de aceptación global son los desafíos principales a los que debe hacer frente la financiación sostenible y verde para consolidar los avances que en este terreno se han producido en los últimos años, según la mayoría de las encuestas y análisis realizados.

Más datos e información y unos marcos y taxonomías generales, principales desafíos

El camino recorrido en la pesada década ha permitido que la financiación sostenible sea considerada como un entorno que no sólo crecerá en los próximos años sino que podría llegar a informar todas las actividades financieras en todos los sectores y proyectos.

Menos riesgo y más rentabilidad

Según un estudio de Franklin Templeton dos tercios de los inversores apuestan por invertir en activos ESG porque consideran que la incorporación de este tipo activos a sus carteras comporta una reducción del riesgo, y este es el principal factor de valoración de este tipo de inversiones. El 60% considera que este tipo de inversiones tiene, además, la virtualidad de mejorar la rentabilidad financiera de sus carteras.

Otros, sin embargo, el 30% de los encuestados, tienen una opinión contraria y una visión negativa de la inversión con criterios ESG por considerar que puede afectar negativamente a la rentabilidad de sus porfolios.