La demanda de gasolina seguirá creciendo hasta 2030, que comenzará a reducirse

Refinado de petróleo
Refinado de petróleo

La demanda de gasolina seguirá creciendo o será estable hasta aproximadamente 2030 momento en el que comenzará a reducirse, mientras la de Diesel se mantendrá hasta bien entrada la década de 2030 para comenzar entonces a decaer. Son las previsiones de un equipo de expertos de Bloomberg que ha realizado un informe sobre las tendencias que en los próximos años macarán el paso a las petroleras en el terreno del refino de combustibles fósiles.

El informe considera que la refinación de petróleo es un elemento clave del sistema energético global y su demanda será en 2019 superior a 100 millones de barriles por día (MMbd) especialmente en la gasolina y el diesel.

Las petrolíferas obtienen por el refinado unos márgenes agregados en torno a  250.000 millones de dólares al año

Las compañías petrolíferas obtienen por su labor de refinado unos márgenes agregados que Bloomberg estima en torno a  250.000 millones de dólares al año para el sector petrolero en las últimas dos décadas, todo ello impulsado especialmente por la creciente demanda de combustibles para vehículos que representan alrededor de la mitad de toda la demanda de productos petroleros.

Asia y China en particular son las dos áreas que han contribuido en mayor medida a esta demanda y así seguirá siendo en los próximos años. Pero, ¿son halagüeñas las perspectivas de estas compañías? Bloomberg señala una serie de desafíos a los que deberán enfrentarse y que pueden debilitar su posición y sus resultados en un futuro cercano.

La demanda está variando hacia productos más ligeros

En primer lugar, porque la demanda está variando hacia productos más ligeros y mas “light”, algo que a juicio de la agencia “impactará en la rentabilidad de los refinadores”, lo que comportará nuevas inversiones en unidades para la actualización y conversión de los productos con el fín de satisfacer las tendencias de la demanda, y obligará a un esfuerzo de eficiencia especialmente a través de “la modernización y digitalización del sector, que está pasando de ser una opción a un imperativo”.

A ello se suma la incertidumbre que genera la entrada en vigor a partir de 2020 de la reducción del límite de azufre en el combustible de los buques, del 3,5% al ​​0,5%, lo que alterará la demanda hacia combustibles nuevos y compatibles.

Fuente: Bloomberg

 

Los vehículos eléctricos, y el Gas Natural líquido y el hidrógeno, amenazas añadidas

Volviendo al terreno de los vehículos la irrupción de los vehículos eléctricos y el desarrollo de otras formas de combustibles como el Gas Natural líquido y el hidrógeno aumentan las incertidumbres sobre la evolución de la demanda de gasolina y diesel, tendencia que irá tomando cuerpo entre una y dos décadas, según los autores del informe.