Insólito acuerdo de Trump con los Demócratas: hagan juego

Capitolio - Congreso de Estados Unidos

Donald Trump ha llegado a un acuerdo con el Partido Demócrata para subir el techo de deuda y evitar el cierre del gobierno, el denominado “shutdowncon, con lo que logra evitar el colapso del gobierno que “perjudicaría la calificación crediticia de EEUU y dañaría la economía “, tal como afirma Carlota García Encina En un artículo publicado por el Instituto Elcano.

La autora afirma que este sorprendente acuerdo, que ha dejado atónitos a los analistas de la política americana, a los propios demócratas y, sobre todo, a los republicanos, puede tener diversas interpretaciones “Sin despreciar la habilidad negociadora de los líderes demócratas Nancy Pelosi y Chuck Schumer y la capacidad de negociación de Trump, las interpretaciones son variadas para este sorprendente ataque de sentido común del polémico inquilino de la Casa Blanca.

El acuerdo ha dejado atónitos a analistas, demócratas y, sobre todo, a los republicanos

Entre ellas, que quiere hacer posible la ayuda de 8.000 millones de dólares para los damnificados por el huracán Harvey, consciente de su caída en popularidad, especialmente tras tas los incidentes de Charlottesville en agosto y las provocadoras palabras de Trump.

Se podría pensar así que, por fin, Trump incorpora algo de sentido común a su presidencia después de una tragedia como la de Harvey y pendiente además de Irma. También, porque de no aumentarse el techo de deuda,  el colapso de la Administración que acarrearía tendría consecuencias de todo orden para las finanzas y la economía americana, pero también mundial.

Su índice de aprobación, por los suelos

No puede olvidarse tampoco que lo ocurrido en agosto en Charlottesville y las respuestas de Trump fueron muy negativas para el inquilino de la Casa Blanca, llegando a tirar por los suelos sus índices de aprobación.

Como consecuencia de todo ello y de modo sorprendente, ahora los más críticos y preocupados son los propios republicanos. Es el mundo al revés en el sistema de partidos americano. La propia autora señala que en” el acuerdo de Trump con los demócratas, ni el buen hacer de estos últimos, ni el sentido común de Trump han sido determinantes. Habría que apostar, más bien, por su creciente animadversión hacia los líderes republicanos McConnell y Ryan. Ni siquiera la salida de la Casa Blanca de Reince Priebus, del fugaz Anthony Scaramucci, y de los controvertidos asesores Steve Bannon y Sebastian Gorka, y por lo tanto la formación de un nuevo equipo, ha evitado que Trump chocara frontalmente contra el líder republicano del Senado, Mitch McConnell, y con el presidente de la Cámara baja Paul Ryan, a los que acusa de paralizar su agenda”.

Un toque de atención por las rebeliones que ha sufrido desde sus filas republicanas

En conclusión, el trasfondo de este inesperado acuerdo en torno a un asunto con tantos flecos populistas debe buscarse en su virtualidad para reparar en parte la dañada imagen de Trump, que se derrumba en las encuestas en un tiempo record, al tiempo que supone por parte del presidente un toque de atención a los propios republicanos tras las rebeliones que ha sufrido contra sus propuestas en las filas republicanas, “como el de John McCain, votando contra la legislación que derogaba el Obamacare; o el senador Jeff Flake, que en su nuevo libro condena a su partido por aceptar a Trump; o Bob Corker que cuestiona las aptitudes del presidente; y Thom Tilles, que trata de proteger la investigación que lidera Robert Muller sobre la posible colusión entre la campaña de Trump y Rusia”, como señala  la autora del artículo, Carlota García Encina.

Trump carece de limite ideológico

“A Trump no le ha costado mucho negociar con los demócratas porque le ayuda su carencia de límite ideológico y, por lo tanto, no le importa cambiar de idea o de bando si el negocio es bueno. Una característica que puede ser a veces mala o a veces buena. Y ahora lo estamos viendo también con el futuro de los denominados dreamers”, añade García Encina.

“Con Trump, todo es posible. Ya nada es insólito”

“Tras anunciar la liquidación del programa que permite permanecer legalmente en EEUU a los sin papeles que llegaron al país siendo menores, los denominados “dreamers”, ahora apoya su regularización en el Congreso a cambio de que se aprueben fondos para la construcción del muro con México. Los 800.00 inmigrantes se convierten así en moneda de cambio de una negociación. Todo puede tener un precio: cambio “dreamers” por techo de gasto, techo de gasto por metros de muro, muro por cierre del gobierno, cierre por víctimas del Harvey, y víctimas del Harvey por reforma migratoria. Con Trump, todo es posible. Ya nada es insólito”.