Fondo de Merkel y Macron: a fondo perdido pero alta condicionalidad

Macron y Mekel, autores de la propuesta de Fondo de Recuperación

La propuesta de Merkel y Macron de crear un fondo recuperación de 500.000 millones de euros, entregable a fondo perdido para que los países europeos puedan poner en marcha iniciativas qué contribuyan a superar la crisis económica, reactivar las economías y el empleo ha encontrado ya una controversia importante apenas 48 horas después de ser planteada.

España y otros países como Italia acogen la propuesta con regocijo por acercarse a la iniciativa de los coronabonos y, no solo mutualizar la deuda que será necesaria para financiar este fondo, sino que los recursos recibidos no deberán ser reembolsados.

Los países contrarios a la mutualización de la deuda ya han comenzado a poner pie en pared

Sin embargo, los países más renuentes a los coronabonos y a la mutualizacion de la deuda entre los países de la Unión Europea (UE), así como a todo lo que no se canalice a través del MEDE en forma de créditos, aunque pudieran tener una escasa condicionalidad, han comenzado a poner pie en pared respecto de esta propuesta qué, no olvidemos, deberá ser aprobada por todos los gobiernos de la UE.

Cuando todavía se conoce escasamente la letra pequeña de la propuesta, y a reserva de las modificaciones que los distintos gobiernos puedan incluir en ella, lo que está claro es que si la propuesta llegara a ver la luz tendría un alto contenido de condicionalidad.

El destino de los recursos estará prefijado

A la hora de concederse los fondos, Merkel y Macron se han cuidado de marcar los objetivos y, sobre todo, el destino de esos recursos, que estaría claramente prefijado. En concreto, deberán estar dirigidos a impulsar el New green deal europeo y la lucha contra el cambio climático, la transformación digital y el reforzamiento de las infraestructuras y de los recursos sanitarios para alcanzar lo que la propuesta denomina “soberanía sanitaria estratégica” que reduzca la dependencia del exterior entre otras materias en la producción de medicamentos.

Recursos para impulsar el New green deal europeo, la transformación digital y crear una “soberanía sanitaria estratégica”

Quiere esto decir qué en el caso de España, el Gobierno Sánchez puede encontrarse con un importante corsé a la hora de utilizar los recursos y los fondos que recibiera de este fondo, que deberían ser destinados a estos fines sin poder desviarlos hacia la financiación de los numerosos gastos qué comportan las distintas promesas que está anunciando bajo el paraguas de lo que ha denominado “escudo social”.