De Guindos anima a las fusiones bancarias transfronterizas

Luis de Guindos, vicepresidente del BCE
Luis de Guindos, vicepresidente del BCE

El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos se ha mostrado partidario recientemente de las fusiones bancarias transfronterizas como paso necesario para aumentar la rentabilidad de los bancos, y, con ello su valoración.

El directivo español del BCE cree que la consolidación transfronteriza entre entidades bancarias comportaría un reparto de la actividad y de los riesgos que servirían para “reforzar la capacidad de recuperación económica dentro de la zona del euro, ayudando a suavizar las crisis”.

La concentración bancaria nacional beneficiaría especialmente a los bancos pequeños y medianos

También se muestra partidario de la concentración bancaria nacional, que permitiría la “racionalización de las redes de sucursales”, algo que beneficiaría especialmente a los bancos pequeños y medianos al situarles en “la escala suficiente para realizar la inversión en TI necesaria para enfrentar los desafíos de la era digital”.

La clave está en la rentabilidad

La clave de estas operaciones corporativas bancarias reside, a juicio de Luis de Guindos en lograr que “la entidad combinada sea capaz de ejecutar con éxito la fusión, dando como resultado un banco que pueda mantener la rentabilidad a largo plazo”.

El Vicepresidente del BCE ha realizado estas afirmaciones por considerar que aunque la recuperación del sector bancario ha apoyado la estabilidad financiera dentro de la zona del euro en los últimos seis años “el reciente debilitamiento de las perspectivas de crecimiento aumenta los riesgos”.

De Guindos concreta estos riesgos, especialmente, en “un posible aumento desordenado de las primas de riesgo, los problemas de sostenibilidad de la deuda, la baja rentabilidad bancaria y los desequilibrios en el sector financiero no bancario”.

Riesgos más agudos

“De hecho, el deterioro de las perspectivas macroeconómicas hace que algunos de estos riesgos sean más agudos, añade. En particular, puede reavivar las preocupaciones sobre la sostenibilidad de la deuda y empeorar las perspectivas de rentabilidad del banco. Las preocupaciones sobre la sostenibilidad de la deuda podrían aumentar los diferenciales de los bonos soberanos. A su vez, los mayores márgenes generan pérdidas en las carteras de bonos y mayores costos de financiamiento basados ​​en el mercado para las instituciones financieras”.

Y continúa: “la rentabilidad bancaria tiende a ir de la mano con la actividad económica. Las perspectivas de crecimiento más lentas pueden mermar la rentabilidad del banco a través de una reducción en la actividad crediticia y un posible aumento en el deterioro crediticio” para concluir que, “además, las incertidumbres políticas en curso, incluidas las disputas comerciales, y el menor impulso económico pueden desencadenar la volatilidad de los precios de los activos. Y si se materializara un aumento repentino y desordenado de las primas de riesgo, podría elevar aún más los costos de financiación de los bancos”.