Congelar dividendos: para qué y hasta cuándo

Los dividendos son un factor de gran peso a la hora la inversión en Bolsa
Los dividendos son un factor de gran peso a la hora la inversión en Bolsa

Los dividendos son un factor de gran peso a la hora la inversión en Bolsa y decidir en qué acciones colocar el dinero ya que la rentabilidad por dividendo es uno de los criterios más utilizados. Son muchos los inversores institucionales y particulares qué tienen el dividendo como una fuente de ingresos incluso una renta recurrente, que algunos aplican para hacer frente a sus gastos y sus necesidades en la jubilación.

De ahí que las abundantes noticias acerca de numerosas empresas y entidades financieras qué reducirán sus dividendos en 2020 por efecto de la crisis del coronavirus tendrán consecuencias de gran calado entre buena parte de los inversores.

Asegurar la liquidez y responder a los requerimientos

La mayoría de quienes van a recortar sus dividendos lo hacen para mantener liquidez y efectivo durante los próximos meses y además responder así a los requerimientos hechos por no pocas agencias reguladoras y supervisoras en distintos países, especialmente en el caso de las entidades bancarias.

Por todo ello, es previsible que la congelación del dividendo se convierta en las próximas semanas y meses en un debate de alcance en los mercados financieros, especialmente entre inversores particulares, que pueden entender inicialmente esta decisión de los órganos de gobierno de las empresas y entidades financieras pero también pueden cambiar de opinión si se prolonga la situación y llega a afectar a sus necesidades personales o financieras.

La recompra de acciones como un sucedáneo del dividendo

Así las cosas, Schroeder considera que algunas empresas y entidades financieras vayan a utilizar la recompra de acciones como un sucedáneo del dividendo y una forma de remunerar al accionista, al menos transitoriamente, ya que además de aumentar el precio de la acción no es un buen mensaje el que se envía con ello al mercado.

La congelación del dividendo puede llegar a superar a corto plazo el 20 o el 25%, si bien no será un dividendo destruido sino un dividendo diferido

A pesar de que muchas empresas tratarán de mantener contra viento y marea el reparto de dividendos, este banco de inversión considera que su congelación puede llegar a superar a corto plazo el 20 o el 25%, si bien en los sectores más sólidos se  tratará no tanto de un dividendo destruido sino de un dividendo diferido, diferimiento que será más prolongado en algunos sectores como el turismo, las aerolíneas y la restauración, que tardearán más tiempo en regresar los dividendos.

Esta circunstancia y este proceso puede modificar en los próximos meses el enfoque de los inversores respecto a las acciones en las que inviertan, precisamente, en función de las expectativas de recibir un dividendo adecuado en un plazo razonable.