Bonos de Impacto Ambiental: qué les diferencia de los bonos verdes

El agua es vida, un mensaje de DC Water

La innovación es una constante en el mercado financiero y lo es también en el terreno de la financiación responsable, donde, junto a los bonos verdes comienza a emerger un nuevo instrumento de financiación, los “bonos de impacto ambiental” (“environmental impact bond”por su denominación en inglés). Existen diferencias entre unos y otros, la primera de ellas, la rentabilidad, como describe acertadamente la publicación digital “Zilient”.

Esta publicación cita dos ejemplos de “Bonos de Impacto Ambiental”, el emitido en 2016 por la DC Water and Sewer Authority (Autoridad de Agua y Alcantarillado de Washington DC), para financiar una parte de su proyecto de infraestructuras verdes, destinado a reducir la contaminación que llega a las vías navegables locales; y el emitido en julio de este año, por Environmental Defense Fund, junto con The Nature Conservancy y la Autoridad de Protección y Restauración Costera de Louisiana, para financiar la restauración costera.

El mismo objetivo de sostenibilidad medioambiental

Como puede verse, ambos instrumentos tienen como objetivo la financiación de proyectos relacionados con cuestiones medioambientales, reducción de los gases de efecto invernadero, la lucha contra el cambio climático, las energías renovables y, en general, acciones con un componente ético y sostenible, de cuidado del medioambiente y el entorno.

Aprovechar la creciente sensibilidad social sobre estas cuestiones que se ha transmitido también a los inversores

Tanto el segmento de los bonos verdes como el de los “Bonos de Impacto Medioambiental” y, en general, los modelos de financiación responsable, tratan de aprovechar la creciente sensibilidad social sobre estas cuestiones, tendencia que se ha transmitido también de forma creciente a los inversores, quienes aspiran a que sus inversiones no sólo les reporten una rentabilidad financiera sino que sirvan para mejorar el planeta y permitan que las generaciones futuras puedan encontrarlo en las mismas o mejores condiciones que nosotros lo hemos encontrado.

Sin embargo, respecto a las diferencias de unos y otros bonos, esos inversores deben valorar una característica definitoria de los “bonos de impacto ambiental” y es que este instrumento lleva asociada una especial condición: la rentabilidad que se ofrece está ligada a los resultados que obtenga el proyecto y al buen fin de sus objetivos.

Los “bonos de impacto ambiental” tienen una especial condición: la rentabilidad está ligada a los resultados del proyecto

Se trata, pues, de una característica esencial que les diferencia de los bonos verdes y otorga un mayor riesgo al inversor, quien deberá monitorizar esos resultados para conocer la rentabilidad que obtendrá por su inversión.

Sin compensaciones

Zilient afirma además que este mayor riesgo que asume el inversor de los “bonos de impacto ambiental” no se ve compensado por parte del emisor con una rentabilidad más elevada, ya que en alguno de los casos citados el tipo de interés del bono de impacto es el mismo que el resto de los bonos convencionales del emisor, circunstancia que, probablemente, será modificada y suavizada en el futuro.