Ha llegado el momento de acabar con la leyenda negra de la titulización, dejar de lado la demonización que la titulización ha venido sufriendo desde el crash de 2008 y resucitar este fórmula financiera que se ha demostrado como una herramienta formidable para liberar crédito bancario para poder financiar nuevos proyectos, sin aumentar el riesgo de las entidades de crédito, tal como reclama el informe Draghi, que pretende sentar las bases para el desarrollo de un mercado financiero europeo más integrado y eficiente, destacando el papel clave que jugarían las titulizaciones en este proceso, o la propia ESMA, que lo considera fundamental para la integración de los mercados de capitales europeos.

Más crédito

La titulización es un instrumento de primera magnitud para liberar activos de los balances  de los bancos y facilitar el crédito al permitir que los bancos transformen sus activos en títulos negociables (tales como bonos de titulización a partir del empaquetado de paquetes de préstamos hipotecarios u otros flujos de ingresos), y ampliar el acceso a préstamos para empresas y consumidores, estimulando el crecimiento económico

La regulación bancaria a través del marco de Basilea III exige a las instituciones mantener ratios de capital elevados para garantizar su solvencia. La titulización permite a los bancos cumplir con estos requisitos sin necesidad de inmovilizar capital en activos de riesgo, lo que incrementa su capacidad para expandir el crédito. Según la Federación Bancaria Europea (EBF), la implementación de esquemas de titulización adecuados en Europa podría liberar entre un 10% y un 15% del capital actualmente inmovilizado en los balances de los bancos

Diversificación del riesgo

La titulización permite a los bancos distribuir riesgos financieros entre distintos inversores, gestionar mejor sus carteras y reducir el impacto de pérdidas potenciales, algo que repercute en una mayor estabilidad financiera de las instituciones, y permite una asignación de capital más eficiente. Estudios recientes estiman que la diversificación de riesgos a través de la titulización puede reducir las pérdidas en períodos de crisis hasta en un 30% .

La titulización puede ser especialmente beneficiosa para las pequeñas y medianas empresas (pymes), particularmente en España dada su alta dependencia de la financiación bancaria y sus dificultades para obtener crédito en momentos de incertidumbre.La fórmula de la titulización de préstamos para pymes permite a los bancos liberar capital y ampliar sus carteras de crédito a este sector. Un informe de la Comisión Europea sugiere que una mayor integración de la titulización en el financiamiento de pymes podría incrementar en un 25% el crédito disponible para estas empresas.

Estándares y regulación armonizada

La titulización comporta riesgos y prueba de ello es su papel catalizador en la crisis de 2008. Por ello es necesario armonizar las regulaciones sobre titulización en los países miembros de la UE mediante estándares comunes y  normas de transparencia y protección al inversor que den confianza a los inversores y evitaran riesgos sistémicos, superando las reserva que existen ante la posibilidad de una crisis como la citada, reservas que podrían obstaculizar el desarrollo de un mercado de titulización eficiente y seguro en Europa.

La Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) ha sugerido la creación de una certificación verde para las titulizaciones, que ayudaría a atraer inversores conscientes del impacto ambiental y reduciría el riesgo de greenwashing.

 Titulización Verde

El énfasis que todas las autoridades y gobiernos ejercen para que el desarrollo y la recuperación económica sea sostenible, basada en el uso creciente de energías renovables y de la asimilación de los criterios ESG otorga especial relevancia al impulso de la titulización verde, especialmente a la hora de financiar ,proyectos ambientales y ligados a la lucha contra el cambio climático.

Se entiende por titulización verde a la estructuración de activos financieros respaldados por proyectos sostenibles, como energías renovables, eficiencia energética y gestión de residuos. Esta modalidad no solo fomenta la sostenibilidad, sino que también responde a la creciente demanda de inversiones responsables. Climate Bonds Initiative estima que la emisión de titulización verde en Europa alcanzó los 40.000 millones de euros ya en 2022, lo que demuestra el interés del mercado en financiar proyectos sostenibles a través de este mecanismo y la importante contribución que podría suponer para cumplir con los objetivos climáticos y su financiación.

El Informe Draghi y otros estudios recientes destacan la importancia de  una regulación armonizada para garantizar la transparencia y la calidad de los activos subyacentes

Como se señalaba, el Informe Draghi y otros estudios recientes destacan la importancia de contar con una regulación armonizada para la titulización en la UE. Esto incluye la necesidad de estándares específicos para la titulización verde, que garantizan la transparencia y la calidad de los activos subyacentes.

Sin embargo, la titulización se enfrenta a importantes barreras por su complejidad regulatoria y la falta de estándares uniformes, en especial para la titulización verde. Para superar estos desafíos, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE) han propuesto iniciativas para simplificar los procedimientos y reducir las cargas regulatorias en el ámbito de la titulización, lo cual facilitaría la participación de un mayor número de inversores y mejoraría la eficiencia del mercado.