El supervisor británico quiere más poder sobre administradores y directivos con el Brexit

Consejos de administración

El gobierno del Reino Unido quiere que su imagen como polo económico y financiero mundial no sufra con el Brexit y está decidido a ser más estricto con algunas decisiones de los administradores y directivos que afectan al gobierno corporativo de las empresas, especialmente en las que tienen que ver con los procesos de suspensión de pagos, insolvencias y liquidación, según informaciones de la web especializada en temas de gobierno corporativo Board Agenda.

mayor capacidad de investigación y nuevos poderes sancionadores ante situaciones de insolvencia

Entre otras cosas, el Gobierno quiere adquirir como supervisor de la actividad empresarial mayor capacidad de investigación y nuevos poderes sancionadores respecto de los administradores que lleven sus empresas a una situación de insolvencia, mayores sanciones por mal comportamiento y recuperar los fondos de los acreedores. Afectaría, en especial a aquellos casos en los que deciden “la venta de una compañía con problemas sabiendo que fallará”, señala esta web especializada.

Mayor poder de intervención a los accionistas

Asimismo, pretende otorgar mayor poder y capacidad a los accionistas para intervenir en la administración de las empresas, cuestión que tiene una importancia capital en la revisión del Código de Gobierno Corporativo del Reino Unido lanzada por el Financial Reporting Council (FRC), y disponible desde diciembre pasado para consultas.

El gobierno británico está también decidido a revisar y hacer más transparente el marco legal y técnico en el que se toman decisiones sobre el pago de dividendos, especialmente en casos de compañías disueltas.

El papel del gobierno como supervisor se extenderá también a todo lo relativo a la enajenación y valoración de activos en casos de insolvencia, para defender los derechos de los trabajadores y de los proveedores.

Más atribuciones para defender a los proveedores y la financiación de las pensiones

También afectará a la dotación y financiación de las pensiones, ámbito en el que el Gobierno británico acaba de publicar un libro blanco con normas más estrictas y una mayor vigilancia para evitar comportamientos irresponsables por parte de los administradores y directivos en todo lo referente a esta materia.

Retribución de administradores con “bajo rendimiento”

Esta voluntad supervisora del gobierno del Reino Unido sobre administradores y directivos tuvo ya en el mes de agosto del año pasado un claro inicio de cara a una cuestión que ha reclamado un amplio debate en aquel país: las retribuciones de administradores y directivos, llegándose incluso a plantear la posibilidad de que las Juntas de Accionistas puedan llegar a suspender la retribución de aquel administrador con un “bajo rendimiento”.