¿Qué planes tenemos para 2024?

Juan Carlos Villanueva
Juan Carlos Villanueva

La gestión empresarial y financiera es cada vez más difícil y cambiante. Cambian los patrones, cambian las circunstancias y cambian las recetas. Misión, visión, propósito… ¿es posible hoy tener una visión clara de lo que nuestra compañía o proyecto deba o vaya a ser dentro de cinco años? ¿Alguien se atreve a decirlo en medio de los vaivenes, las incertidumbres y los conflictos que padecemos? Más aún, ¿alguien se atreve a lanzarse a tumba abierta, comprometiendo capital y recursos, personas y medios, para hacer realidad su ”visión” a un quinquenio vista?

Así podemos encarar 2024, atemorizados por los conflictos armados y sus consecuencias humanas, sociales, geopolíticas y económicas; por los vaivenes y crisis en campos como la energía, o los coletazos de la fuerte subida de los tipos de interés y los temores de algún rebrote inflacionista; rebrotes posibles también en las crisis sanitarias; amenaza de desaceleración en la economía y el empleo; creciente inseguridad, jurídica y también cibernética, o incluso física, etc, etc.

Se hace difícil abstraerse de todos esos riesgos y amenazas, y avanzar con decisión en medio de todos ellos

Pero ¿hay otro modo de enfocar el año que comienza? Sinceramente, creo que se hace difícil abstraerse de todos esos riesgos y amenazas, y avanzar con decisión en medio de todos ellos.

No seré yo quien ofrezca remedios mágicos, ni dispongo de ningún bálsamo de Fierabrás, que todo lo cura. Lo que sí creo es que no queda otra, quedarse quieto es retroceder.

¿Hay otro modo de enfocar el año que comienza? No queda otra, quedarse quieto es retroceder

Por eso, me limitaré a plantear algo que quizá parezca de perogrullo. La mejor solución para momentos como el actual es la de aplicar el sentido común a todo lo que vamos a hacer este año. Es algo en lo que estaremos de acuerdo casi todos. ¿En qué se traduce?

Ofrezco algunas ideas para la reflexión:

-Reforzar lo que mejor sepamos hacer.

-Esforzarnos por identificar las tecnologías a nuestro alcance que mejor nos ayuden en cada terreno.

-Llevar acabo una gestión financiera sana, austera y eficaz, evitando la deuda y reforzando la liquidez y la rapidez en el cobro.

Los vectores de progreso que mejor preparen nuestra solvencia futura y nuestra reputación, será una apuesta ganadora

Avanzar en los vectores de progreso que mejor preparen nuestra solvencia futura y nuestra reputación: mayor compromiso climático, social y de gobernanza (ESG), automatización, etc. Será una apuesta ganadora.

-Será difícil crecer en este año pero no analizar cómo crecer en el futuro. Analicemos, preparémonos y ensayemos, con nuestro propios medios y escuchando a otros que puedan ayudarnos.

-Si no es posible crecer, puede ser posible adelgazar la estructura en aquellas operaciones, áreas o procesos  que sean redundantes o superfluos, a la par que un costoso lastre.

Analizar cómo tratamos a nuestros empleados, clientes, proveedores y stakeholders. Cualquier pequeño avance o mejora en este terreno puede traducirse en un incremento de nuestros márgenes y resultados.

Y, sobre todo, buen ánimo ante las adversidades y los desafíos, que pueden ser abundantes en este año, y también en los próximos.

¡¡ Feliz Año 2024 ¡¡