Por qué son importantes los recortes de las previsiones de crecimiento

Estrategias seguras tras la pandemia

Hay un goteo en estas semanas de diversos organismos y analistas -FMI, Comisión Europea, Funcas, bancos de inversión y gestores de fondos, etc- con informes recortando las previsiones de crecimiento del PIB español respecto a las que anteriormente habían establecido: caen del 6% o más hasta algo más del 4%.

¿Se trata de algo poco relevante o constituye una señal de alarma, y cuáles son las consecuencias de esta serie de alertas a la baja en cuanto a la economía española?

La demanda y el consumo explotaron del cero al infinito

El optimismo y en ocasiones la euforia que produjo al final del verano la salida aparente de la pandemia y la apertura de la vida social, política y económica no tuvo en cuenta que, precisamente por ser una apertura de golpe, iba a producir un efecto boomerang al chocar la demanda y el consumo, que explotaron del cero al infinito, como suele decirse, con una capacidad de oferta limitada ya que las empresas no han podido activar sus procesos de producción y suministro también del cero al infinito, ya que requieren un proceso de aclimatación sensiblemente más lento.

Las consecuencias están siendo descritas por cualquiera que analice la situación económica: una incapacidad de las empresas para satisfacer la demanda de productos que reciben, unida a los problemas logísticos y de suministro, que chocan frontalmente con las optimistas previsiones que se habían efectuado al final del verano con las perspectivas de actividad económica tras la salida de la pandemia. Por si todo ello fuera poco, en las próximas semanas la incertidumbre puede alcanzar niveles mucho más preocupantes con las noticias sobre la llegada de una sexta oleada de la pandemia en Europa.

Efectos en los salarios y el empleo

Para quien crea que el PIB es una noción demasiado abstracta o lejana, que afecta más a las empresas que a las rentas de las economías domésticas, puede llevar esta tendencia al terreno de los salarios, que acabarán perdiendo capacidad adquisitiva, y al empleo, que sufrirá recortes sin duda, en la medida que aumente el número de empresas cojeando.

El sector financiero también experimentará en sus carnes las consecuencias de un menor crecimiento

El sector financiero también experimentará en sus carnes las consecuencias de un menor crecimiento. Las entidades bancarias venían acariciando tras el verano la posibilidad de un respiro para sus cuentas de resultados con la recuperación económica a un ritmo fuerte. Ahora, con los recortes en las previsiones vuelven las caras serias a la banca, máxime cuando el Banco Central Europeo se mantiene firme para no dañar aún más a las empresa en no elevar los tipos de interés, cuyo bajo nivel venía siendo, precisamente, uno de los factores de más peso en la negativa evolución de las cuentas de resultados de los bancos y su pobre evolución en Bolsa en los últimos tiempos.

El Presupuesto del Estado tiene como pilar básico la previsión de crecimiento del PIB

El menor crecimiento del PIB tiene, adicionalmente, un serio impacto en las cuentas públicas en la medida que los Presupuestos Generales del Estado -la guía del gasto y el ingreso públicos para el próximo año 2022- tienen como pilar básico de su estructura la previsión que el Gobierno realizó sobre el crecimiento del PIB en su preparación. A más PIB, más ingreso para el Estado y más gasto e inversión pública. Claro, a menos PIB, menos ingreso, menos gasto e inversión pública.

Se disparará el agujero del déficit público

Y no solo eso; en la medida que el Gobierno quiera mantener sus compromisos de gasto, y en eso este gobierno puede ser hasta derrochador, se disparará el agujero del déficit público, que deberá compensarse con más Deuda Pública, afectando a la credibilidad de nuestro gobierno y nuestra economía en los mercados financieros internacionales. 

Un 1% de crecimiento del PIB en el área euro supone un 0,9% de aumento del PIB español y, por contra, la reducción del 1% en Europa una caída del 0,9% del PIB español

Hay que decir que esta pesimista tendencia afecta a toda Europa y, en general, a todos los países debido a las razones anteriores, que afectan a todas las economías. Pero, lejos de ser ésto un descargo, se convierte en un problema añadido por el impacto negativo que tendrá en las exportaciones españolas. Baste decir que BBVA estima que cada punto porcentual de crecimiento del PIB en el área euro supone un 0,9% de aumento del PIB español y, por contra, cada reducción del 1% en Europa cae un 0,9% del PIB español. Malos presagios pues para nuestras cuentas públicas y privadas.