Las baterías y el almacenamiento de energía llegan al parlamento europeo

Torre de Bank of América, sede del banco en Nueva York
Torre de Bank of América, sede del banco en Nueva York

(Cuestiones para reflexionar si estamos en la línea correcta hacia unas finanzas y un futuro sostenibles)

Las baterías y el almacenamiento de energía llegan al parlamento europeo. Son varias las iniciativas y sesiones de trabajo que el Parlamento europeo viene dedicando recientemente a todo lo referente al almacenamiento de energía y las baterías, como un factor importante para cumplir el objetivo de emisiones cero en 2050, entre otras, el informe “Un enfoque integral para el almacenamiento de energía”, presentado por la eurodiputada austriaca Claudia Gamon, para su votación en sesión plenaria de los eurodiputados.

La Comisión ha recibido también distintas propuestas para eliminar las barreras para el desarrollo del almacenamiento de energía como la doble carga o doble imposición, ya que los sistemas de almacenamiento cobran determinadas tarifas tanto por cargar desde la red como por descargar en la red. Por su parte la Asociación Europea para el Almacenamiento de Energía (EASE) ha hecho un llamamiento a la Comisión Europea para que de acuerdo con sus objetivos de reducción de gases de efecto invernadero del 55% para 2030 “envíe señales claras a los inversores y la industria, especialmente dados los impactos de la pandemia de COVID-19”, afirmando que la industria del almacenamiento de energía “está comprometida a apoyar una transición energética socialmente justa y rentable con altos niveles de ambición “.

Evitar la doble carga de tarifas que sufre el almacenamiento de energía

Bank of America no financiará la exploración de petróleo y gas en el Ártico. El banco americano habría tomado esta decisión por razones reputacionales, en la medida que la sensibilidad por los factores ESG están creciendo en Estados Unidos de forma importante y este proyecto tiene un especial simbolismo en este terreno. En la actualidad algunos han estimado que cerca de un tercio de los 51 billones de dólares gestionados a través de inversores institucionales corresponderían a activos catalogables como ESG.