Se acercan alianzas en 2018 entre bancos, fintech y “atacantes” como Google

Edificio del Parlamento Europeo, el órgano legislativo de la UE

El año 2018 introducirá nuevos desafíos en el sector financiero, que tendrán importantes efectos en las relaciones entre la Banca y las Fintech y pueden suponer el espaldarazo para determinados servicios y tecnologías, especialmente a la hora de acceder a los clientes, y en las alianzas entre ambos universos financieros.

La entrada en vigor del Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) y la Directiva Revisada de Servicios de Pago (PSD2) en todos los países de la Unión Europea (UE) puede suponer un quebranto o una oportunidad para muchas entidades bancarias que, al perder el control y la propiedad de los datos de sus clientes, deberán escoger entre la resistencia y el lamento o las alianzas con compañías fintech y un salto adelante en cuanto a los servicios a ofrecer.

La nueva reglamentación de datos de clientes y pagos,  quebranto u oportunidad para los bancos

Se ha acabado la calma en el terreno de los clientes para el sector bancario que hasta ahora había logrado mantener a las fintech y, sobre todo, a sus mayores competidores “atacantes” potenciales, como Google, Amazon, Facebook o Alibaba “extramuros” de sus fortalezas, desde su posición de dominio de los clientes de productos y servicios financieros.

Las nuevas figuras que aparecerán en escena, los  “Proveedores de Servicios de Pago” (PISP), básicamente los comerciantes, que ya podrán acceder a las cuentas bancarias de sus clientes, o los “Proveedores de servicios de información de cuentas” (AISP), que acumularán los datos financieros de clientes con más de una cuenta bancaria, para ofrecerles una experiencia más integrada y perfeccionada, van a permitir a a los usuarios de servicios financieros un cambio de actitud, una mayor autonomía y capacidad de decisión. Por el contrario, las entidades bancarias tendrán que ponerse las pilas para satisfacer a esos clientes y sus nuevas exigencias.

Las entidades bancarias tendrán que ponerse las pilas para satisfacer las nuevas exigencias de sus clientes

Es cierto que son pocos los clientes que son conscientes de las puertas que estas nuevas figuras y la nueva reglamentación les abrirán a la hora de acceder a distintos servicios financieros y podría pensarse que esta falta de concienciación puede ralentizar el proceso, otorgando a los bancos una cierta moratoria que les permita absorber mejor su impacto.

Pues bien, sería un error actuar desde estos presupuestos ya que las fintech y los competidores “atacantes” van a tratar de acelerar al máximo el proceso y alimentar el conocimiento de los usuarios con un agresivo marketing.

Solo caben las alianzas

Por tanto, solo cabe la opción de las alianzas. Por eso el año 2018 puede traer sorpresas importantes en este terreno, con acuerdos de gran calado entre los bancos y las compañías mejor posicionadas a la hora de ampliar el abanico de servicios; y no sólo las ya citadas Google, Amazon, Facebook o Alibaba sino también teleoperadoras, grandes cadenas de distribución ó startups del universo fintech que permitan a las entidades bancarias ofrecer a sus clientes aplicaciones que mejoren su experiencia de usuario partiendo del inmenso volumen de información sobre ellos que almacenan los bancos, sin que hasta ahora hayan sido capaces de tratarlos y procesarlos permitiendo al usuario un mejor conocimiento de sus opciones, sus costes y sus posibilidades.

Lo mismo ocurrirá en el terreno de los medios y sistemas de pago, terreno en el que los bancos no podrán permitirse la oferta limitada de las tarjetas de crédito y débito. De hecho, numerosas entidades bancarias están introduciendo entre sus clientes nuevas pasarelas y plataformas de pago a través del móvil o del smartwatch, un proceso que se acelerará en 2018 y extenderá las posibilidades de pago y la operativa en otros terrenos al automóvil o el internet de las cosas.