Llega la financiación azul

Los océanos se inundan de plásticos
Los océanos se inundan de plásticos

Los océanos se llenan de plásticos y la crisis del coronavirus no ha hecho sino agravar el problema y hacer crecer el volumen de plástico que llega a los océanos, a los ríos y, en general, a todas las aguas del planeta y que ya constituye el 80% de toda la contaminación y los residuos que llegan a los océanos. Quienes quieren luchar contra este fenómeno comienzan a hablar de “financiación azul”.

El impacto del coronavirus en la degradación de los océanos y aguas del planeta por arrojar plásticos en su interior puede potenciarse también por la caída de los precios del petróleo y combustibles fósiles que son la materia prima principal de los distintos tipos de plástico, lo que puede contribuir a una mayor producción debido a esta caída de los costes.

Casi 10 millones de bolsas de plástico por minuto

Unos datos bastan para hacerse una idea de la magnitud del problema y el daño que puede causar. “Se estima que se consumen de 1 a 5 billones de bolsas de plástico en todo el mundo cada año, casi 10 millones de bolsas de plástico por minuto”. De esta forma, desde 1950 las toneladas de plástico fabricado se elevarían a 8.300 millones. El destino de estos plásticos resulta poco esperanzador ya que sólo el 9% ha sido reciclado y el 12% incinerado. El resto, el 79% se arrojó a vertederos o directamente a la naturaleza.

A pesar de todo, la pandemia del coronavirus podría quizá tener un lado positivo en cuanto a la concienciación ciudadana, empresarial y social sobre la necesidad de frenar el lanzamiento de plástico a nuestras aguas, plásticos que si bien no dejan tras de si una importante huella de carbono en su fabricación sí amenazan la vida y los ecosistemas marinos, fluviales y de todas nuestras aguas naturales.

Crece el interés y las inversiones en activos como los “bonos azules”

Durante los meses en que el coronavirus ha azotado el planeta se ha podido observar una tendencia al alza en el interés y las inversiones en activos relacionados con la lucha contra la degradación de los océanos, primándose a aquellas empresas con un propósito o una función clara en este terreno e incluso en la aparición de la fórmula de los “bonos azules”, destinados a financiar actividades y proyectos expresamente dirigidos a combatir la degradación oceánica.

Después de que la ONU declarara la contaminación plástica como una crisis global están surgiendo iniciativas públicas en distintos regiones, ciudades y países para contener el envío de la basura plástica, como en Holanda, que ha anunciado su prohibición para julio de 2021, y muchas empresas e instituciones abandonan los envases plásticos por otros biodegradables.

Restricciones en cuanto a las bolsas de plástico de un solo uso en 127 países

También desde 2018 existen restricciones en cuanto a las bolsas de plástico de un solo uso en 127 países, bolsas cuya distribución era gratuita, una política que se está demostrando atractiva ya que, por ejemplo, en Reino Unido, las ventas cayeron un 90% en 2019.