El BCE se pone medallas: ha aportado un 1,7% al crecimiento del PIB europeo

Vitor Constâncio, vicepresidente del Banco Central Europeo

El Banco Central Europeo (BCE) califica de “exitosa” la política monetaria que ha seguido en los últimos años, ya que ha logrado una contribución de 1,7 puntos porcentuales en el aumento del PIB de la zona del euro de forma acumulada durante el período 2016-2019, contribución que “está muy por encima de la contribución en las dos recuperaciones anteriores de la zona del euro”, según ha afirmado Vítor Constâncio, vicepresidente del BCE en la Conferencia de Apertura de la 20ª Semana de la Financiación del Euro, en Frankfurt.

“Concretamente, nuestras medidas de política monetaria han respaldado el crecimiento económico y la reducción del desempleo de diversas maneras. En primer lugar, han respaldado la demanda interna y han facilitado el proceso de desapalancamiento después de la crisis. La recuperación de la inversión también se benefició de condiciones de financiamiento muy favorables y mejoras en la rentabilidad corporativa”, ha añadido.

El alto dirigente del banco central considera que, con ello, la política monetaria se ha convertido en uno de los factores principales para que la zona euro esté llegando a su potencial de crecimiento y ha señalado que “el PIB en la zona del euro finalmente ha alcanzado un nivel superior al de 2007, 10 años después de la crisis” y ha agregado que todos los países de la zona del euro, por primera vez desde 2007, disfrutan de un crecimiento real positivo del PIB en términos anuales.

El PIB de la UE supera el de 2007 con todos los países en positivo

“La economía de la zona del euro está experimentando una recuperación amplia, robusta y resistente, y esta recuperación se basa en las medidas de política monetaria introducidas por el BCE desde junio de 2014. Sin embargo, a pesar de esta dinámica de crecimiento favorable, la evolución de la inflación ha sido moderada. Al mismo tiempo, los riesgos de estabilidad financiera parecen contenidos”, ha concluido.

En lo que se refiere a la modificación –“recalibración” en la terminología BCE- de esa política monetaria anunciada por el BCE recientemente, a través de una reducción del programa de compra de activos, Constâncio ha destacado el hecho de que el crecimiento se está produciendo sin presiones inflacionistas excesivas.

Según Constâncio el objetivo de la reducción de la compra de activos tiene como objetivos “salvaguardar el impulso de la política monetaria que sigue siendo necesario para garantizar un ajuste sostenido en el camino de la inflación, de una forma consistente con nuestro objetivo de política monetaria”.

Controlados los precios de los activos

Sin embargo, sigue siendo necesario, aclara el Vicepresidente del BCE un amplio grado de estímulo monetario para que las presiones inflacionarias subyacentes continúen actuando para respaldar la inflación general en el medio plazo.

“Por último, existía la preocupación de que la política monetaria del BCE pudiera presentar riesgos para la estabilidad financiera y provocar un aumento excesivo de los precios de los activos. Claramente no ha ocurrido ya que no hay una sobrevaloración generalizada de los activos en la zona del euro”, con la salvedad de algunos sectores regionales restringidos de algunos países, particularmente en lo que se refiere a los precios de los inmuebles, donde se están aplicando “medidas macroprudenciales específicas”, ha aclarado.

Lo que queda por hacer

Constancio ha aclarado también que el BCE seguirá con una política monetaria que ayude a situar la inflación en el objetivo del BCE, al que aún no ha llegado “después de cuatro años de crecimiento supuestamente por encima del potencial. Todavía no estamos cumpliendo nuestro mandato y es por eso que la política monetaria tendrá que seguir siendo muy acomodaticia, asegurando condiciones financieras favorables para fomentar el crecimiento y estimular los salarios y los precios”.

El Vicepresidente del BCE señala también como vulnerabilidades del área euro el alto nivel de desempleo entre los jóvenes y también, a pesar de la ausencia de un crecimiento crediticio excesivo, de los menores déficits presupuestarios y los favorables saldos de la cuenta corriente, algunas herencias de la crisis, especialmente los altos desequilibrios bursátiles, y el alto endeudamiento de los sectores privado y público en muchos países de la zona del euro.

Herencias de la crisis: altos desequilibrios bursátiles y alto endeudamiento privado y público

“Estos altos niveles de deuda hacen que los países sean vulnerables a los shocks adversos. Además, la crisis también ha interrumpido el progreso de la convergencia real en las economías más vulnerables hacia niveles de vida más altos. Las divergencias negativas en los niveles de ingresos personales en relación con el promedio de la zona del euro han aumentado nuevamente. Un potencial de crecimiento más alto y sostenible requiere acciones políticas decisivas”, señala.

A ello añade la necesidad de reformas estructurales en algunos países “para salvaguardar y mejorar el funcionamiento futuro de las economías de los países y su coordinación por la UE”.

Junto a todo ello, se ha referido a la necesidad de profundizar en la integración europea como un “un esfuerzo difícil, ya que implica la participación de todos los Estados miembros, así como su respectiva opinión pública”. Sin embargo, ha añadido que debería utilizarse “el actual entorno económico favorable para avanzar en el refuerzo de la resiliencia de la unión económica y monetaria”, que ayudará a aumentar el potencial de crecimiento y restablecer la convergencia económica real entre los países miembros.