El BCE califica de “subdesarrollados” los mercados de capitales europeos

Luis de Guindos, vicepresidente del BCE
Luis de Guindos, vicepresidente del BCE

El Banco Central Europeo (BCE) considera que “los mercados de capitales europeos, y especialmente los mercados de acciones, siguen estando poco desarrollados e insuficientemente integrados a nivel europeo” y llega a calificarlos como “subdesarrollados” en un trabajo firmado por Luis de Guindos, vicepresidente del BCE, y Fabio Panetta e Isabel Schnabel, miembros del Comité Ejecutivo del BCE.

Los altos dirigentes del BCE consideran que la Unión de los mercados de capitales (CMU por sus siglas en inglés) está desarrollándose de forma lenta, y “se está quedando atrás. Si bien la economía estadounidense se financia en gran medida a través de los mercados de capitales, la economía de la zona del euro sigue estando financiada principalmente por bancos y por acciones que no cotizan en bolsa”.

La CMU se está quedando atrás

Según el trabajo el avance de la CMU aceleraría la transición a una economía baja en carbono. Un análisis reciente sugiere que la huella de carbono de una economía se reduce más rápidamente cuando recibe una mayor proporción de su financiación de inversores de capital que de bancos o bonos corporativos. Dada la propensión de los inversores en acciones a financiar proyectos intangibles, los mercados de acciones podrían tener más éxito en la financiación de la innovación ecológica y en el apoyo a la reasignación a sectores ecológicos”.

Sin embargo, la tendencia positiva de la CMU que parecía iniciarse en los años posteriores a la gran crisis del 2008 se habría estancado desde 2015 e incluso ha disminuido desde la cuarto trimestre de 2017, en particular en los mercados de renta variable.

El COVID 19 “ha desencadenado una refragmentación dentro de los mercados financieros de la zona del euro”

Aunque los fondos de inversión “están desempeñando un papel cada vez más importante en la integración transfronteriza, sin embargo, el riesgo compartido en general sigue siendo bajo en comparación con los niveles típicamente observados en las regiones o estados dentro de un solo país o federación”.

Según el análisis la crisis desatada por el COVID 19 “ha desencadenado una refragmentación dentro de los mercados financieros de la zona del euro, principalmente a través de los mercados de bonos y acciones” convirtiéndose en un lastre para las compras privadas efectuadas por el BCE, que “no pudieron llegar a las sociedades no financieras (NFC) de todos los países de la zona del euro de la misma manera”

A pesar de esta negativa evolución de la CMU “el papel de los mercados de capitales a la hora de proporcionar una fuente estable de financiación a la economía europea se está expandiendo, desplazando así la estructura financiera de la zona del euro hacia una composición más equilibrada”, matiza el trabajo.

El avance se concentra en los mercados de bonos

Según sus autores “las sociedades no financieras han ido diversificando gradualmente sus estructuras de financiación y se financian cada vez más en el mercado mediante la emisión de títulos de deuda, si bien los mercados de bonos corporativos son muy desiguales entre los países de la zona del euro”.

La financiación a través de acciones cotizadas sigue siendo poco común y muy por debajo de otras economías importantes

La financiación de la zona euro con instrumentos de capital es, en general, comparable a otras regiones, pero no es así en el caso de la financiación a través de acciones negociadas en los mercados públicos (acciones cotizadas), que “sigue siendo relativamente poco común y muy por debajo de los niveles observados en otras economías importantes”. El BCE señala, por el contrario, que “los préstamos y las acciones no cotizadas representan proporciones especialmente elevadas de financiación en la economía de la zona del euro”.

Escasez de financiación en capital riesgo

Además del déficit de financiación en Bolsas , “la UE carece de inversiones de capital privado en las primeras etapas. Los datos sobre inversión de capital riesgo en relación con el PIB muestran que incluso en Finlandia y Estonia, que son los países de la UE más avanzados en esta área, la proporción es menos de una quinta parte de la de Estados Unidos”, añaden los autores, y precisan, adicionalmente, que “la financiación en las primeras etapas no es el único ingrediente que falta para que las empresas innovadoras prosperen: la UE también se está quedando atrás de Estados Unidos en lo que respecta a un ecosistema que promueve las próximas etapas de crecimiento cuando las empresas maduran y necesitan ampliar sus negocios”.

La participación de los inversores minoristas en mercados de acciones es baja

Entre las razones del “subdesarrollo” de los mercados de acciones en Europa, el BCE destaca el comportamiento de los inversores: “la propiedad de acciones por parte de los inversores, en particular los inversores minoristas, es baja a pesar del crecimiento del sector de fondos de inversión, y está sesgada en la población en comparación con los Estados Unidos. En la actualidad, solo el 9% de la población adulta de la zona del euro posee acciones que cotizan en bolsa, frente al 52% en Estados Unidos”.

A ello se añade la baja participación en Europa de los sistemas de pensiones de capitalización, mas propensos a potenciar los mercados de renta variable, y el alto índice de recursos que los inversores particulares destinan a los depósitos bancarios frente a la inversión en los mercados de renta variable.